domingo, 30 de noviembre de 2025

Reuniones en casa, semana 4, lunes, capítulo 6

REUNIONES EN CASA

Capítulo 6
HABLANDO EN LA VIDA

SEMANA 4 - LUNES
Lectura Bíblica: 1 Ti 3:2; 1 Ti 5:17

Leer y orar: “¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, a quien el señor puso a cargo de sus consiervos para darles el sustento a su tiempo?” (Mt 24:45)


LA NECESIDAD DE COCINAR Y DE ENSEÑAR

En octubre de 1984 percibí que debíamos tener un cambio radical en nuestra manera de reunirnos y en nuestro modo de cuidar a los santos en las reuniones. Tenemos que cambiar. Llamo a la vieja manera “forma perezosa”. Si se compran y se guardan los comestibles, pero no hay esfuerzo para cocinarlos, esto es simplemente pereza.

Si una nación es fuerte o débil depende principalmente de su pueblo, de sus ciudadanos. Si hay familias fuertes y apropiadas, seguramente habrá ciudadanos fuertes y apropiados. Entonces el país es fuerte. Si no hay familias apropiadas, es difícil tener una sociedad adecuada.

Las familias son los factores reales y básicos para edificar la sociedad y el país. Para edificar una familia adecuada y fuerte, primero tenemos que ocuparnos de la alimentación y en segundo lugar de la educación.

Si la esposa no cuida de los niños adecuadamente en estas dos cosas, alimentación y educación, no se debe esperar que esta familia sea apropiada. El futuro de esta familia será lastimoso. La esposa, la madre de la familia, debe trabajar y cocinar. Ustedes pueden dedicar cuatro horas a cocinar una comida o pueden dedicar diez minutos.

Una comida apropiada es tanto nutritiva como sabrosa. Tampoco debe ser muy cara. Estos son los principios que ustedes necesitan observar. Para hacer esto, necesitan laborar.

Ustedes no pueden ir al mercado y escoger las cosas con rapidez. Como esposa y madre de la familia, necesitan trabajar mucho. Yo quiero proponerles que tarden una hora en preparar el desayuno. Esto involucra la compra, la preparación, el cocinar y el servir.

Para el almuerzo necesitarán una hora y media, y para la cena, por lo menos dos horas. Quizá ustedes digan: “¡No podemos! Tenemos que ir al trabajo, tenemos que estudiar y hacer muchas otras cosas”. La opinión es suya. Si ustedes quieren matarse gradualmente, y también a sus hijos, está en sus manos tal decisión. Depende de lo que quieran.

¿Quieren tener una familia saludable? Pueden argumentar que no tienen horas suficientes en el día, pero yo digo: “Querer es poder”. Los jóvenes pueden recortar sus horas de sueño de ocho a siete horas. Simplemente recorten un poco, pero no recorten las horas de cocinar y las horas de comer.

Si cocinan con muy poco tiempo y comen muy rápido, seguramente no tendrán buena salud. Qué tan buenas son ustedes como esposas o madres se mide por el tiempo que emplean para cocinar. Cualquier infelicidad en una familia se debe principalmente a la insuficiencia en el cocinar.

En el cristianismo cuidan de los miembros de una iglesia de forma perezosa. Simplemente no hay mucho cocinar. Espero que todos los que toman la delantera, no solamente los ancianos, sino todos los que están preocupados por la iglesia, y aquellos con un interés sincero por la restauración del Señor, incluyéndome, salgamos del viejo camino.

Ya que ustedes son las amas de casa y las madres en la iglesia, necesitan laborar en la palabra y en la enseñanza (1 Ti 5:17). Pablo habló de que los supervisores deben ser “aptos para enseñar” (1 Ti 3:2). Esta frase no significa enseñar por casualidad, sino enseñar de una forma habitual. Aptos para enseñar implica costumbre, deseo o apetito por enseñar. Los supervisores, los ancianos en la iglesia, deben ser así, aptos para enseñar.

En 1 Timoteo 5, Pablo dice que los ancianos deben laborar a tal punto que no puedan trabajar en otro empleo. “Sean considerados dignos de doble honor los ancianos que presiden bien, especialmente los que se afanan en la palabra y en la enseñanza” (lit. v. 17).

El doble honor incluye la suplementación económica porque ellos laboran tanto y están totalmente ocupados en las necesidades de la iglesia. Para que un ser humano haga algo, se necesita tiempo. Si ustedes están completamente ocupados física y mentalmente, no podrán hacer otra cosa.

“Afanarse” en este versículo es laborar en la palabra y en la enseñanza. Por este criterio todos los ancianos no son muy diligentes. No trabajan mucho en la Palabra, y no trabajan adecuadamente en la enseñanza. Los ancianos siempre tienen miedo de que los encarguen de hablar, porque hablar es difícil.

No obstante, ustedes necesitan percibir que en nuestra práctica de la vida de la iglesia, el hablar de los ancianos ha sido para dar un mensaje. Dar un mensaje es fácil, pero cuidar de la iglesia como anciano o cocinar un poco todo el tiempo para los santos es difícil.


🌿 Disfrute más:

Himno: Alabanza al Señor - "En Memoria de Él"

https://hinario.org/detail.php?id=285

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