miércoles, 18 de marzo de 2026

Estudio-vida de Ezequiel, semana 8, jueves, mensaje 18

ESTUDIO-VIDA DE EZEQUIEL

Mensaje 18
LOS HUESOS SECOS, LOS DOS PEDAZOS DE MADERA Y EL EJÉRCITO

SEMANA 8 - JUEVES
Lectura bíblica: Ez 37:11-13

Leer y orar: “En verdad, en verdad os digo que viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oigan vivirán.” (Jn 5:25)


ÉRAMOS COMO HUESOS MUERTOS Y SECOS

Antes de que Dios viniera a renovarnos y regenerarnos, éramos como huesos muertos y secos. Si tuviéramos solo Ezequiel 36, percibiríamos que éramos pecaminosos y sucios, pero no podríamos pensar que estábamos muertos.

Ezequiel 37 revela que no solo estábamos muertos, sino que también éramos como huesos secos. Esto indica que la salvación de Dios no es solo para aquellos que son pecadores, sino también para aquellos que están muertos.

A los ojos de Dios, cuando estábamos caídos, ya sea como pecador o como creyente desviado, estábamos muertos y sepultados en una tumba. Estábamos en la “sepultura” de varias cosas pecaminosas y entretenimientos mundanos.

Antes de ser salvos o antes de ser reavivados, todos estábamos enterrados en algún tipo de sepultura. Éramos pecadores, estábamos muertos, sepultados y secos. No teníamos sangre, ni carne, ni nervios, ni piel ─ solo huesos secos. Esto es un cuadro que muestra cómo estábamos y dónde estábamos.


ESTÁBAMOS DISPERSOS

Debido a que estábamos muertos y secos, también estábamos dispersos. Según Ezequiel 37, ningún hueso estaba unido a otro hueso. Todos los huesos estaban desarticulados y dispersos, no había unidad. Ya fuéramos un pecador no salvo o un creyente desviado, esa era nuestra situación.

Hoy, muchos cristianos están enterrados en las tumbas de las denominaciones, divisiones, grupos independientes y diferentes movimientos. Todas las denominaciones, sectas, grupos y movimientos son sepulturas. Muchos de nosotros podemos testificar que, anteriormente, estábamos en tales sepulturas, muertos, secos, dispersos, desarticulados y no conectados con nadie.


EL PUEBLO DE DIOS SALE DE SUS SEPULTURAS

Ezequiel 37:11-13 dice: “Entonces me dijo: Hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel. He aquí, dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza; estamos del todo exterminados. Por tanto, profetiza y diles: Así dice el Señor Dios: He aquí, yo abro vuestros sepulcros, y os haré subir de ellos, pueblo mío, y os traeré a la tierra de Israel. Y sabréis que yo soy el Señor, cuando abra vuestros sepulcros y os haga subir de ellos, pueblo mío.”

No solo los pecadores incrédulos necesitan ser liberados de sus sepulturas, sino que incluso muchos hermanos y hermanas necesitan ser reavivados y liberados de la muerte y de sus tumbas. Algunos santos se han vuelto caídos y desolados y ahora están atrapados en sus tumbas.

No sé por qué motivo estás muerto ni en qué tipo de sepultura estás retenido. Sin embargo, espero que el viento de Dios sople sobre ti, que la luz de Dios resplandezca en ti, que la vida de Dios opere en tu interior y rompa tu sepultura, te haga salir de ella y seas reavivado.

La Biblia revela que el Señor es el Salvador de los muertos. En Juan 5:25 el Señor Jesús dijo: “Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán.”

En Ezequiel 37, Dios está hablando no a los enfermos, sino a los muertos. Es una bendición darse cuenta de que estamos muertos y que necesitamos al Señor para vivificarnos. La palabra de Dios en este capítulo no es para hacer sana a una persona enferma, ni para transformar a una persona mala en una buena persona; la palabra de Dios aquí es hacer que una persona muerta llegue a ser una persona viva.

Espero que muchos se humillen delante del Señor y oren: “Señor, confieso que no soy solo enfermo y pecaminoso ─ admito que estoy muerto. Mi corazón y mi espíritu están muertos. Señor, estoy completamente muerto y seco. Soy como un montón de huesos muertos y secos. Oh Señor, necesito que Tu vida entre en mí. Necesito que soples el aliento de vida en mí para que pueda vivir.”


RESTAURA POR MEDIO DEL PROFETIZAR

¡Alabado sea el Señor, porque Él no nos dejó en nuestra situación, sino que vino para rescatarnos! Sin embargo, el Señor no vino directamente para ser nuestro Pastor, sino que, según Ezequiel 37, Él vino por medio del profetizar de Su palabra.

Muchos cristianos tienen una comprensión equivocada de profetizar, pensando que profetizar es solo predecir. Pero no hay ninguna predicción en Ezequiel 37. Más bien, el profetizar aquí es una cuestión de declarar algo o proclamar algo.

Esto indica que profetizar en este capítulo no significa principalmente predecir, sino proclamar, hacer algún tipo de declaración. Cuando el Señor le dijo a Ezequiel que profetizara, quiso decir que Ezequiel proclamara.

El Señor le dijo a Ezequiel que, cuando él profetizara, Él enviaría el aliento y el viento. Cuando Ezequiel profetizó, Dios dio a las personas el Espíritu. A partir de esto podemos ver claramente que el significado principal de profetizar no es predecir, sino hablar algo por el Señor.

Otros cristianos piensan que profetizar es enseñar. Pero no importa cuánto se pueda enseñar a huesos secos, estos permanecen huesos secos. Se puede enseñar a huesos secos acerca de la necesidad del viento, del aliento y del Espíritu, pero nada sucede a esos huesos.

En este capítulo, Ezequiel ni predijo algo a los huesos secos ni les enseñó. Por el contrario, cuando Ezequiel profetizó, habló algo por Dios, y Dios lo siguió. Mientras Ezequiel estaba profetizando, Dios estaba soplando sobre los huesos secos, enviando el viento, el aliento y el Espíritu.


🌿Disfrute más:

Himno: La Iglesia - "Su Edificación"

https://hinario.org/detail.php?id=923

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Estudio-vida de Ezequiel, semana 9, sábado, mensaje 20

ESTUDIO-VIDA DE EZEQUIEL Mensaje 20 LOS ATRIOS EXTERIOR E INTERIOR SEMANA 9 - SÁBADO Lectura Bíblica: Ez 40-42 Leer y orar: “Jesús les res...