Leer y orar: “dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en Cristo, 10 de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.” (Ef 1:9-10)
LA CONFIRMACIÓN DE LA BASE DE LA IGLESIA
La carta que envié al hermano Hsieh Tien En fue mi primer artículo publicado por la editorial evangélica [Gospel Book Room] del hermano Nee. Trabajé mucho al escribir ese artículo y, aunque era una carta, su contenido era como un folleto. Muchos puntos de la carta estaban relacionados con las denominaciones. Definía la denominación y el significado del denominacionalismo.
En esa época yo no estaba personalmente claro respecto a la base de la iglesia. Sabía lo que significaba la unidad y también lo que era una denominación, y por eso podía escribir acerca de esos otros asuntos. Sin embargo, no conocía la base de la iglesia. Los otros colaboradores también estaban inciertos. Solamente el hermano Nee tenía claridad.
Unos ciento veinte hermanos del norte de China participaron en la conferencia de enero. Ese importante encuentro fue un momento decisivo en el avance de la iglesia. También me influyó personalmente. A partir de esa comunión pudimos ver el pecado del sectarismo y la necesidad de la unidad de la iglesia. Por eso algunos colaboradores se sintieron cargados respecto a este asunto y se determinaron a tomar ese camino.
Después de la conferencia, regresé en barco al norte de China. Muchos que participaron en la conferencia se quedaron en Shanghái y le pidieron al hermano Nee que realizara reuniones de estudio bíblico para ayudarlos a aprender a reunirse. Esto era importante porque estaban surgiendo reuniones cuyos participantes provenían de denominaciones y facciones. Sin embargo, no sabían cómo hacer las reuniones. El hermano Nee aceptó y los manuscritos fueron editados y publicados más tarde en forma del libro “The Assembly Life” [La Vida de Reuniones].
Yo no estuve presente en esas reuniones, porque ya había regresado al norte de China. Cuando regresé a Shanghái cuatro meses después, oí hablar de los estudios bíblicos, pero no vi las notas. Sólo después de que el hermano Nee terminó de editar los manuscritos fue que me los entregó y me pidió que redactara un prefacio. Leí los mensajes cuidadosamente y comprendí el contenido de todo el estudio bíblico.
Desde entonces quedé profundamente impresionado con el hecho de que la expresión de la iglesia se da localmente. Sin embargo, el término “expresión” no se usaba en ese tiempo. Comenzamos a usar la palabra “expresión” en 1950 en Taiwán, cuando definimos el límite de una iglesia local. También fue por ese tiempo, en 1934, que comenzamos a compartir respecto al asunto de la localidad y la luz al respecto fue confirmada. Cuando la luz respecto a la localidad fue confirmada, la base de la iglesia también fue confirmada entre nosotros.
En la conferencia de enero, el hermano Nee dio mensajes muy claros acerca de Cristo como la centralidad de Dios, y fue muy claro respecto a la base de la iglesia. Como resultado, el año 1934 fue un hito en la restauración del Señor y pasamos a otra etapa.
Vimos que Cristo como la centralidad y universalidad de Dios era el contenido de la iglesia, y externamente la iglesia debía asumir la base de la localidad. Después de eso, el hermano Nee ya no era el único que tenía claridad respecto a todos esos asuntos; nosotros, sus colaboradores, también la teníamos.
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