Leer y orar: "No os maravilléis de esto, porque viene la hora en que todos los que están en los sepulcros oirán Su voz y saldrán: los que hicieron lo bueno, para resurrección de vida; y los que practicaron lo malo, para resurrección de juicio" (Jn 5:28-29)
Recibir Vida en el Reino
Al predicar el evangelio, decimos a las personas que recibimos la vida eterna creyendo en Jesucristo. Si una persona cree en Él, tendrá la vida eterna. Todo aquel que comprende la Palabra de Dios sabe que en la era de la iglesia hoy, en cuanto una persona cree, tiene la vida eterna. Ese es nuestro mensaje.
Pero la cuestión ahora es: ¿Cuándo es que esta vida eterna es manifestada, revelada y disfrutada? Hoy, nuestra mente y espíritu están siendo constantemente perseguidos por la muerte. Satanás aún es muy fuerte. Siendo así, ¿cuándo será plenamente manifestada la vida eterna? ¿Será en el cielo nuevo y la tierra nueva? ¿O esto ocurrirá en el reino?
Leamos Juan 5:24-29: "De cierto, de cierto os digo: el que oye Mi palabra y cree al que Me envió, tiene vida eterna; y no viene a juicio, sino que ha pasado de muerte a vida. De cierto, de cierto os digo: viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren, vivirán. Porque como el Padre tiene vida en Sí mismo, así también dio al Hijo tener vida en Sí mismo. Y le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre. No os maravilléis de esto; porque viene la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán Su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de juicio".
Aquí, el versículo 24 dice que desde que una persona cree, tiene la vida eterna y no entra en juicio. El que oye la palabra del Señor y cree en el Padre que envió al Señor tiene la vida eterna.
Sin embargo, el versículo 29 dice que los que hicieron lo bueno saldrán a resurrección de vida, mientras que los que practicaron lo malo saldrán a resurrección de juicio. La palabra vida (zoe, en griego) en el versículo 29 es la misma palabra del versículo 24.
Aquellos que hicieron lo bueno saldrán a resurrección de la zoe, y aquellos que hicieron lo malo, a resurrección de juicio. El versículo 24 dice claramente que ya tenemos la vida eterna. Pero el versículo 29 dice que algunos no tendrán la vida eterna sino después de la resurrección.
¿Puedes ver la diferencia aquí? El versículo 25 ocurre en la era de la iglesia. Dice que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios. Todos nosotros somos esos muertos. Oímos la voz del Hijo de Dios y, como resultado, vivimos. El versículo 28 dice: "No os maravilléis de esto; porque viene la hora en que todos los que están en los sepulcros oirán Su voz y saldrán".
El versículo 25 dice que viene la hora y ya ha llegado. El versículo 28, sin embargo, omite la frase "y ya ha llegado", diciendo solo que viene la hora. Por lo tanto, se refiere al futuro, y no al presente. Además, aquí el Señor Jesús dice que en el futuro todos los que están en los sepulcros saldrán. En el versículo 25, Él se refiere "a los muertos". Aquí se refiere a los muertos que están en los sepulcros. El versículo 25 habla sobre los muertos, refiriéndose a aquellos muertos en delitos y pecados. Cuando el Señor habla en el versículo 28 de los muertos en los sepulcros, no se está refiriendo a la muerte del alma en pecado; al contrario, se refiere a los muertos en el cuerpo.
Todos los que están muertos en sus cuerpos, es decir, los que están en los sepulcros, oirán la voz del Hijo de Dios por segunda vez. Los que hicieron lo bueno saldrán a resurrección de vida, y los que practicaron lo malo saldrán a resurrección de juicio. Esta segunda vez es el tiempo en que todos los que están en los sepulcros resucitarán.
Leamos Marcos 10:30: "Que no reciba cien veces más ahora en este tiempo, casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero, la vida eterna". Aquí el Señor Jesús menciona nuevamente la vida eterna.
Debemos percibir qué tipo de vida eterna es esta. La vida eterna en Marcos 10:30 no es la vida eterna de la era de la iglesia mencionada en el Evangelio de Juan ni la vida eterna en el cielo nuevo y la tierra nueva. Por favor, perciban que esta vida eterna será en la era venidera. La frase "en el siglo venidero" en la lengua original significa la era siguiente o la era subsecuente.
Hoy estamos en la era de la gracia. La próxima era será la era del reino, es decir, la era del milenio. Aquí, el Señor dice que una persona puede recibir la vida eterna en la era venidera. Esto no se refiere a la vida eterna que recibimos cuando creemos en el Señor. Antes que el Señor hablara esta palabra, un hombre vino a Jesús, preguntando qué debía hacer para heredar la vida eterna. Esta cuestión estaba relacionada con las obras. Así, el Señor Jesús le habló acerca de la vida eterna que se gana por medio de las obras. Le dijo al joven que antes de poder heredar esta vida eterna, debía guardar la ley y vender todo lo que tenía.
En el Evangelio de Juan, el Señor Jesús nos muestra claramente que la vida eterna proviene de la gracia y no de las obras. Entonces, ¿por qué Él dice aquí que debemos guardar la ley y vender todo lo que tenemos antes de poder heredar la vida eterna? Es porque la vida eterna descrita aquí en Marcos 10 es diferente de la descrita en Juan.
La vida eterna en Marcos 10 se recibe por medio de obras. La vida eterna en Juan se recibe por la fe. Después de que el joven se fue, el Señor Jesús miró a Su alrededor y dijo a los discípulos: "¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!" (v. 23). Al decir esto, el Señor puso la vida eterna y el reino juntos.
Después de que el Señor Jesús dijo esto, los discípulos quisieron saber cuál era el significado de Su palabra. El Señor dijo: "Hijos, ¡cuán difícil es para los que confían en las riquezas entrar en el reino de Dios! Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios". Los discípulos se maravillaron y preguntaron quién entonces podría ser salvo. El Señor dijo: "Para los hombres es imposible; mas no para Dios, porque para Dios todo es posible".
Pedro entonces le preguntó qué ganaría por haber dejado todo para seguirlo, y el Señor habló sobre las cosas que estaban por venir. "Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo: No hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos, o tierras, por causa de Mí y por causa del evangelio, que no reciba cien veces más ahora, en este tiempo, casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero, la vida eterna".
Ellos recibirán la vida eterna en el reino. Por lo tanto, la vida eterna de la que se habla aquí es la vida eterna en el reino. La vida eterna en el reino se obtiene por medio de obras. Se obtiene a través de consagración, de sufrimiento y por soportar injurias por el Señor. Para el cristiano, la cuestión de la vida eterna en esta era está resuelta. La cuestión de la vida eterna en la eternidad también está resuelta.
Sin embargo, si tendrá o no vida eterna en el reino depende de: si ama o no al Señor; si abandona todo por causa del evangelio; si se niega a sí mismo en todas las cosas y si rechaza al mundo. Depende de si está o no viviendo para el dinero, para la ganancia material, para su familia, o para las personas del mundo.
Si ama al Señor y abandona todas las cosas por causa del evangelio, el Señor prometió que no perderá esas cosas aun en esta era, sino que al contrario, ganará cientos de veces más. Si alguien renuncia a algo aunque sea poco, por causa del Señor, cosechará el céntuplo de vuelta en el banco celestial. ¿Quién consigue obtener un interés tan alto? El depósito de un dólar rendirá cien dólares. No puedes encontrar ningún banco como ese en el mundo.
Sumándose a eso, está la vida eterna en la era venidera. En muchas porciones de Mateo, la frase "vida eterna" se usa como sinónimo de la palabra "reino". En esas porciones, los vivos son los que entran en el reino.
Por ejemplo, Mateo 7:14 dice que la puerta es estrecha y angosto es el camino que conduce a la vida, y pocos son los que la hallan. Hoy, muchos predican el evangelio usando este pasaje, y exhortan a las personas a entrar por la puerta estrecha y tomar el camino angosto. Sin embargo, si alguien fuera salvo por entrar por la puerta estrecha y por tomar el camino angosto, la salvación no sería por la gracia, sino por obras, y se convertiría en una recompensa por entrar por la puerta estrecha y por tomar el camino angosto.
La vida eterna, como es revelada en el libro de Mateo, no se refiere a la vida eterna de hoy, sino a la vida en el reino milenario. Para poder reinar con Cristo en el reino, una persona debe entrar por la puerta estrecha y tomar el camino angosto. Si alguien no obedece a los mandamientos de Dios y a Su voluntad, perderá la vida eterna.
Sin embargo, esto no significa que perecerá, sino que perderá la vida eterna en el reino. Si este problema está resuelto, entonces el problema de las eras en la Biblia estará claramente solucionado. En la era de la iglesia, todas las cosas son por la gracia. Al final de la era de la iglesia, Dios establecerá Su reino por medio de Su Hijo. En el reino, solo los siervos fieles reinarán con Cristo al ser resucitados de entre los muertos. La Biblia nos muestra esto muy claramente.
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