REUNIONES EN CASA
Leer y orar: “Teniendo, sin embargo, el mismo espíritu de fe, como está escrito: Creí; por eso hablé. También nosotros creemos; por eso también hablamos,” (2 Co 4:13)
CREEMOS EN LO QUE HABLAMOS
Para las reuniones en casa necesitamos la mutualidad y el hablar para la edificación. Sin embargo, muchos de ustedes dirán: “Hermano Lee, simplemente no tenemos el don de hablar. Gracias al Señor que Él te ha dado el don de hablar por muchas horas. Pero yo no puedo hacerlo. No soy capacitado. No tengo el don de hablar”.
Debido a nuestro sentimiento de que no somos capaces de hablar en las reuniones, necesitamos considerar 2 Corintios 4:10-14. En estos versículos Pablo habla de la muerte de Cristo y de Su resurrección de una manera subjetiva, de una manera que nos identifica con la muerte y la resurrección de Cristo.
Los versículos del 10 al 12 dicen: “llevando siempre en el cuerpo el morir de Jesús, para que también su vida se manifieste en nuestro cuerpo. Porque nosotros, que vivimos, siempre somos entregados a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De modo que, en nosotros, opera la muerte, pero en vosotros, la vida”.
¿Cómo puede Pablo decir esto? El versículo 13 nos da el secreto: “Teniendo, sin embargo, el mismo espíritu de fe...” ¿Qué es el “espíritu de fe”? Dean Alford en su Nuevo Testamento para los Lectores Ingleses dice que el espíritu de fe “no es precisamente el Espíritu Santo, ni simplemente una disposición humana: El Espíritu Santo permanente penetra y caracteriza al hombre renovado por entero”.
Vicent en su Estudio de la Palabra en el Nuevo Testamento dice: “El Espíritu de la fe; no precisamente el Espíritu Santo, ni por otra parte una facultad o disposición humana, sino una combinación de los dos”. El Espíritu de fe es la mezcla del Espíritu Santo con el espíritu humano.
Debemos ejercitar tal Espíritu para creer y para hablar las cosas que hemos experimentado del Señor, especialmente Su muerte y resurrección. La fe está en nuestro espíritu, es lo que está mezclado con el Espíritu Santo, y no en nuestra mente. El “Espíritu” en el versículo 13 indica que es por medio del Espíritu mezclado que los apóstoles viven una vida crucificada en la resurrección para llevar a cabo su ministerio.
Este Espíritu de fe era el secreto de Pablo. El versículo 13 continúa: “Teniendo, sin embargo, el mismo espíritu de fe, como está escrito: Creí; por eso hablé. También nosotros creemos; por eso también hablamos”.
No crean en sus sentimientos ni en sus costumbres. Tenemos que ejercitar el espíritu para creer que hemos experimentado algo del Señor. ¿No hemos experimentado la muerte de Cristo? ¿No hemos experimentado la resurrección de Cristo? ¡Claro que sí!
Ahora necesitamos ejercitar el espíritu para hablar. Primero, debemos ejercitar el espíritu para creer lo que hemos experimentado; luego debemos ejercitar el espíritu para hablar lo que creemos. Todos necesitamos hablar de este modo.
Tal vez alguien diga: “Bueno, ustedes saben que yo soy simplemente una hermana. No sé si tengo algo que hablar. Tal vez no”. Esta es una mentira por parte del enemigo usurpador. Por años, el enemigo ha estado usurpándonos a nosotros, los cristianos. Él nos ha dejado mudos. Por años hemos permanecido sin hablar en las reuniones.
Es hora de rebelarnos, de ponernos en pie y declarar al enemigo: “Apártate de mí, Satanás. No creo en eso. No soy muda. No sirvo a un ídolo mudo. Adoro a un Dios que habla y Él está hablando dentro de mí. Su Espíritu que habla está mezclado con mi espíritu. Ahora puedo ejercitar mi espíritu para creer que he experimentado a Cristo. He experimentado algo de Cristo. He experimentado Su resurrección como mi paciencia y mi perseverancia. Lo he experimentado como vida. Cristo es mi vida. He experimentado esto, así que ejercito mi espíritu para creer y para hablar lo que he experimentado”.
Este es el secreto para hablar. En los siguientes mensajes les diré cómo adquirir la terminología, los términos, las expresiones, las frases, e incluso las oraciones para su hablar. Sin embargo, en este mensaje tenemos que aprender el asunto de la mutualidad como el factor para el hablar en nuestras reuniones. El secreto es creer que hemos experimentado algo de Cristo.
Luego tenemos que ejercitar el espíritu para hablar de aquello que creemos. Este hablar edificará a los santos y a la iglesia. Cuando hablamos, lo hacemos ejercitando el espíritu. Ejercitamos el espíritu para creer lo que hemos experimentado de Cristo y para expresar lo que creemos. Procuren practicar esto.
🌿 Disfrute más:
Himno: Experiencia de Dios - "Por Ejercitar el Espíritu"
No hay comentarios.:
Publicar un comentario