ESTUDIO-VIDA DE EZEQUIEL
Leer y orar: “Cada cual andaba hacia adelante; adonde el espíritu había de ir, iban; no se volvían cuando andaban.” (Ez 1:12)
COORDINACIÓN EN EL MINISTERIO
Si en una iglesia local un hermano tiene un ministerio de predicar el evangelio y otro tiene un ministerio de edificar a los santos, deben coordinarse. De lo contrario, pueden causar un problema.
Si hubiera solo un ministerio —el ministerio de predicar el evangelio para la edificación de los santos— habría poco o ningún problema. Sin embargo, si los hermanos con diferentes ministerios no saben coordinarse, competirán e incluso pueden contender unos con otros.
El hermano que está lleno de carga por el evangelio puede contender por la expansión y el aumento, y puede intentar convencer a otros de unirse a él. El hermano que está lleno de carga por la edificación de los santos puede criticar al hermano que está lleno de carga por el evangelio, alegando que trae nuevos, pero no se preocupa por ellos.
Entonces puede animar a otros a ayudarle a cuidar de los nuevos. El resultado de esta falta de coordinación entre estos dos hermanos puede ser división, con algunos preocupados solo por el evangelio y otros solo por pastorear.
Puesto que estos hermanos tienen ministerios diferentes, ¿qué deben hacer? Deben aprender a coordinarse. Esto significa que, cuando el hermano que tiene carga por el evangelio está funcionando y avanzando, el hermano que tiene la carga de pastorear debe aprender a andar hacia atrás.
De igual manera, cuando el hermano que tiene carga de apacentar está funcionando y avanzando, el hermano que tiene la carga de predicar el evangelio debe andar hacia atrás. Los demás santos deben seguir a estos dos, andar de lado, a veces en la dirección del ministerio de la predicación del evangelio y otras veces en la dirección del ministerio de pastoreo.
COORDINACIÓN EN LAS REUNIONES
También debemos practicar este tipo de coordinación en las reuniones. Algunos hermanos gustan de gritar, y otros prefieren quedarse callados. A veces, los que gustan de gritar necesitan andar hacia atrás y aprender a quedarse callados.
En otras ocasiones, los callados deben andar hacia atrás y aprender a alabar al Señor en voz alta. El problema es que ni los que gustan de gritar ni los que prefieren quedarse callados están dispuestos a andar hacia atrás. En las reuniones necesitamos aprender a andar hacia adelante, hacia atrás y de lado. Tal práctica nos guardará de divisiones en las reuniones¹.
ANDAR HACIA ATRÁS Y DE LADO
En la vida de la iglesia necesitamos ser capaces de andar hacia adelante, hacia atrás y de lado. Esto hará que estemos verdaderamente coordinados.
Andar hacia atrás es decir “Amén” al ministerio, función y carga del otro. Mientras un hermano está avanzando según su carga, usted debe decir “Amén” y andar hacia atrás en coordinación con él.
Andar de lado es también decir “Amén” a la función del otro. El problema hoy es que en las iglesias hay muchas vueltas y poco andar hacia atrás y de lado. Es muy difícil ayudar a los hermanos y hermanas a andar de lado. Pocos están dispuestos a andar de esta manera.
En una iglesia local cierto hermano puede ser muy activo en el cuidado de determinado servicio. Hace un buen trabajo en este asunto, pero está constantemente buscando más personas capaces que se unan a él en ese servicio.
Se preocupa solo por ese servicio y no le importa la predicación del evangelio ni la edificación de los santos. Por preocuparse únicamente por su servicio en particular, finalmente causará un problema en esa iglesia.
De esto podemos ver que es fácil causar una división, pero es difícil tener una coordinación adecuada y real. Todo lo que necesitamos es mantener nuestra posición e ir directamente hacia adelante.
También necesitamos aprender a andar hacia atrás y de lado, diciendo “Amén” a la posición, función y ministerio del otro. Esto significa que en la vida de la iglesia todos necesitamos aprender a tener cuatro tipos de andar: andar en línea recta hacia adelante, andar hacia atrás, andar de lado hacia la derecha y andar de lado hacia la izquierda. Si no aprendemos a tener estos cuatro tipos de andar, nos convertiremos en un problema para nuestra iglesia local.
Cuanto más crecemos, aprendemos, funcionamos y ministramos, más problemas causaremos, pues sabemos solo cómo andar hacia adelante y cómo dar vueltas. Necesitamos darnos cuenta de que no hay curvas en la coordinación adecuada. No hay giro a la derecha ni a la izquierda. En lugar de eso, tenemos los cuatro tipos de andar —andar hacia adelante, hacia atrás, de lado a la derecha y de lado a la izquierda.
SEGUIR AL ESPÍRITU
Si usted es el único que está andando hacia adelante, debe tener mucho cuidado de andar según la dirección del Espíritu. Ezequiel 1:12 dice: “Adonde el espíritu había de ir, iban”. Seguir al Espíritu es la responsabilidad del que anda hacia adelante; no es la responsabilidad de los que andan hacia atrás o de lado. Si la persona que anda hacia adelante no tiene el cuidado de seguir la dirección del Espíritu, la coordinación será dañada.
Por ejemplo, es correcto que un hermano tenga un ministerio de predicar el evangelio y que otro hermano tenga un ministerio de pastoreo. Pero debe haber la dirección del Espíritu en cuanto al momento de predicar el evangelio y al momento de apacentar.
Cuando sea el momento de que la iglesia lleve a cabo el ministerio de la predicación del evangelio, el hermano con ese ministerio debe asumir el liderazgo, bajo la dirección del Espíritu, y toda la iglesia debe seguirlo y ser uno con él.
Los que tienen un ministerio o funciones diferentes deben coordinar andando hacia atrás o de lado. A veces cierto hermano debe asumir el liderazgo para moverse en determinada dirección. Sin embargo, por ser naturalmente humilde, duda y no toma el liderazgo con valentía.
Esto hace que la iglesia sea retenida y no tenga dirección para avanzar. Otras veces, el que no debe ser líder asume el liderazgo. Esto daña la vida de la iglesia. Cuando sea el momento de que usted asuma el liderazgo, hágalo con valentía. Cuando sea el momento de que otros asuman el liderazgo, aprenda a andar hacia atrás o de lado. Esto permitirá que la iglesia avance de manera adecuada.
EL RESULTADO DE LA COORDINACIÓN
En este punto debemos considerar el resultado, el efecto de la coordinación de los cuatro seres vivientes —el carbón encendido y las antorchas ardientes. Todos necesitamos llevar la semejanza de los seres vivientes, la semejanza de un hombre y la semejanza de carbón encendido y de antorchas ardientes.
LLEGAR A SER CARBÓN ENCENDIDO
Ezequiel 1:13 dice: “El aspecto de los seres vivientes era como carbón encendido, semejante a antorchas; el fuego resplandecía entre los seres vivientes, y de él salían relámpagos.” Aquí vemos que el resultado de la coordinación de los seres vivientes es que llegan a ser brasas.
Hay un fuego en medio de ellos y dentro de ellos. Debido a que están coordinados, Dios viene como fuego, y cada uno de ellos llega a ser carbón encendido. ¿Cómo podemos saber si hay o no una coordinación adecuada en determinada iglesia local? Lo sabemos por la presencia de las brasas.
Si no hay carbones ardientes en cierta iglesia, no habrá coordinación allí. Donde haya coordinación, ciertamente habrá carbón encendido. En la coordinación nos quemamos unos a otros. Usted me quema y yo lo quemo. Sin embargo, si estamos aislados de los santos y no asistimos a las reuniones, no seremos brasas.
Más bien, seremos fríos, carbones negros. El principio espiritual es que nos quemamos unos a otros. Por experiencia puedo testificar que cuanto más nos coordinamos juntos, más nos quemamos unos a otros. El resultado, el desenlace de la coordinación, es que todos llegamos a ser brasas.
____________________________
¹ Otro ejemplo sería la elección de himnos. Cantar un himno que usted no aprecia tanto es como “dar marcha atrás” para ser uno con el hermano que pidió el himno; así el Señor prosigue en la reunión.
🌿Disfrute más:
Himno: Diversos Aspectos de la Vida Interior - “El Principio de la Encarnación”
https://hinario.org/detail.php?tab=1&mainmp3=admin/Uploaded-mp3-Files/0740.voz_piano.mp3&id=819
No hay comentarios.:
Publicar un comentario