sábado, 21 de diciembre de 2024

Estudio de Hechos, capítulo 21, mensaje 57, semana 26, sábado

ESTUDIO DIARIO DE HECHOS
MENSAJE CINCUENTA Y SIETE

LA PROPAGACIÓN EN ASIA MENOR Y EUROPA POR MEDIO
DEL MINISTERIO DE PABLO Y SUS COMPAÑEROS (23)

SEMANA 26 – SÁBADO
Lectura Bíblica: Hch 16:23-25; 21:27-23:15

Leer y orar: "A eso de la medianoche, Pablo y Silas oraban y cantaban himnos a Dios, y los demás presos los escuchaban." (Hch 16:25)


LA CONCESIÓN DE PABLO Y SU LIBERACIÓN

Es muy difícil creer que Pablo se haya purificado, entrado al templo y esperado que el sacerdote ofreciera los sacrificios. Lo hizo después de escribir las Epístolas a los Gálatas y a los Romanos, libros escritos poco antes de ir a Jerusalén.

Aunque sea difícil creer que cumpliera las palabras de Santiago y de los ancianos, es un hecho que se unió a los nazareos y entró con ellos en el templo. Como veremos en un mensaje posterior, hubo un alboroto contra Pablo (21:27-23:15), y fue atrapado por los judíos en Jerusalén (21:27-30). Al respecto, leemos en 21:27-28: "Cuando estaban para cumplirse los siete días, unos judíos de Asia vieron a Pablo en el templo y alborotaron a toda la multitud; lo prendieron gritando: ¡Israelitas, ayúdennos! Este es el hombre que por todas partes enseña contra nuestro pueblo, contra la ley y contra este lugar; además, ha metido a griegos en el templo y ha profanado este lugar santo". Este alboroto sucedió "cuando estaban para cumplirse los siete días", es decir, el séptimo día.

Humanamente hablando, la intención de Pablo al ir al templo era evitar problemas. Sin embargo, su ida al templo con los cuatro nazareos le causó muchos problemas. Supongamos que hubiera decidido no ir al templo y simplemente quedarse con los hermanos en la casa de Mnasón, donde él y sus compañeros debían hospedarse en Jerusalén. Supongamos también que hubiera dicho a los hermanos: "No me importa el templo, porque Dios ya no se preocupa por él. Hermanos, ¿acaso el Señor Jesús no nos dijo que Dios había abandonado el templo? Estoy practicando la palabra del Señor en nuestro caso. El sacerdocio y todos los sacrificios también han quedado atrás. Así que no puedo volver al templo para participar en las ofrendas y el sacerdocio. Hermanos, me gustaría quedarme aquí para tener comunión con ustedes". ¿No habría sido muy diferente la situación si hubiera decidido no ir al templo y, en cambio, haber pasado tiempo en comunión con los hermanos? Seguramente la situación habría sido muy distinta.

En el capítulo veintiuno de Hechos, Pablo estaba haciendo concesiones. Era el autor de las Epístolas a los Gálatas y a los Romanos; sin embargo, poco después de haberlas escrito, dio el paso descrito en este capítulo. Haber dado este paso fue una gran concesión de su parte.

Según Hch 21:26-27, Pablo estaba en el templo esperando que se cumplieran los días de la purificación. Debía permanecer en el templo hasta que el sacerdote viniera a ofrecer los sacrificios por él y por los otros cuatro. ¿Cómo soportó estar en el templo durante ese tiempo? ¿Crees que estaba feliz? ¿Crees que estaba lleno de alegría alabando al Señor? Pudo alabar al Señor en la cárcel de Filipos (16:23-25). Pero ¿crees que pudo alabar al Señor allí en el templo de Jerusalén? Aparentemente, el templo era un lugar mucho mejor que la cárcel. Sin embargo, esa cárcel en Filipos se convirtió, en verdad, en un lugar santo, incluso en los cielos, para él, mientras que el templo en Jerusalén era una cárcel.

En verdad, había sido aprisionado allí en el templo, incapaz de liberarse. En esa situación, había caído en una trampa. Aunque Pablo había sido aprisionado en el templo, el Señor tenía un medio para liberarlo de esa prisión. El Señor utilizó a los judíos para realizar esa liberación. En particular, usó el tumulto causado por los judíos para sacar a Pablo del templo. Por un lado, Pablo ahora estaba en una dificultad mayor; por otro, fue liberado, no solo del templo, sino también de la mezcla existente en Jerusalén y condenada por Dios: la mezcla de la gracia del Nuevo Testamento con la ley del Antiguo Testamento. En Su soberanía, el Señor protegió a Su fiel siervo de esa terrible mezcla.

Disfruta más: Himno 267

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Estudio-vida de Ezequiel, semana 9, sábado, mensaje 20

ESTUDIO-VIDA DE EZEQUIEL Mensaje 20 LOS ATRIOS EXTERIOR E INTERIOR SEMANA 9 - SÁBADO Lectura Bíblica: Ez 40-42 Leer y orar: “Jesús les res...