domingo, 25 de mayo de 2025

La administración de la iglesia y el ministerio de la palabra, semana 10, capítulo 14, domingo

LA ADMINISTRACIÓN DE LA IGLESIA
Y EL MINISTERIO DE LA PALABRA

CAPÍTULO CATORCE:
LA RESTAURACIÓN DE LA BASE DE LA IGLESIA

SEMANA 10 - DOMINGO
Lectura Bíblica: Hechos 14:23; Tito 1:5


Leer y orar: "Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; lo que prometí, lo cumpliré. ¡La salvación es del Señor!" (Jonás 2:9)


LA COMISIÓN ESPECIAL
DEL SEÑOR PARA NOSOTROS

Reconocemos que el Señor ya ha usado varias formas y muchos obreros para salvar a miles de personas. No tanto por medio de nosotros como por medio de otros, Dios ya ha hecho mucho con respecto a la salvación. En realidad, necesitamos aprender de los demás en cuanto a las muchas maneras de conducir a las personas a la salvación.

Dios también ha hecho muchas cosas relacionadas con la vida a través de otros, y la obra de ellos ha sido muy buena. Esto es cierto tanto en el mundo occidental como en China. El Señor ya ha hecho mucho en Oriente y Occidente con relación a ayudar a las personas a ser espirituales, a consagrarse, a amarlo, a vivir en Su presencia, a temerle y a andar con Él.

Sin embargo, el Señor nos ha dado una comisión especial en cuanto a una sola iglesia en una única ciudad, a la edificación y a la expresión del Cuerpo de Cristo. Aparte de nosotros, nadie más ha prestado atención a estos asuntos. Somos los únicos que les hemos prestado atención e incluso hemos sufrido oposición por causa de ello.

Ya hemos sido atacados por muchos de fuera, principalmente por estos puntos. Ellos argumentan que basta con salvar a las personas y ayudarlas a ser espirituales, pero que no hay necesidad de preocuparse por congregarse y edificarse en cada ciudad a fin de ser la expresión del Cuerpo de Cristo.

Aseguran que, si simplemente nos preocupamos por la salvación y la espiritualidad, no habrá problemas relacionados con las denominaciones, la iglesia y la base de la iglesia. Dicen que las personas pueden ser salvas en la iglesia católica y también en la presbiteriana, y pueden ser espirituales tanto en una como en otra.

Algunos creyentes sienten que pueden ser espirituales por sí mismos; también sienten que, como son espirituales, pueden unirse a fin de ser uno en espíritu. Algunos de los que se sentían así incluían al Sr. Chia, el principal pastor de la iglesia presbiteriana, al Sr. Kao, principal pastor de la iglesia Cuáquera, y a Cheng, un obrero cristiano espiritual.

Todos ellos eran muy espirituales. Pensaban que, por estar en Cristo y en el Espíritu Santo, podían unirse para formar un grupo espiritual donde cuidarían de la obra juntos. Por eso publicaron una revista llamada The Spiritual Light \[La Luz Espiritual] e invitaron a la hermana Ruth Lee para ser la editora.

En 1925, después de entender la unidad de la iglesia y el pecado del denominacionalismo, la hermana Ruth Lee ya no estaba dispuesta a servir como editora y decidió renunciar. Sin embargo, los pastores no estuvieron de acuerdo con esto. Más tarde, cuando el gobierno nacionalista chino estaba comprometido en la lucha contra los líderes militares rebeldes, algunos soldados comunistas del ejército nacionalista incendiaron los edificios de las iglesias en Nanking y arrestaron a los predicadores. La oficina de la revista The Spiritual Light no fue perdonada.

Yo respetaba a esas personas espirituales. Todavía puedo testificar con conciencia pura que eran cristianos consagrados y vivían en la presencia del Señor. Sin embargo, la base de la localidad y la edificación del Cuerpo de Cristo no son meros temas que ministramos; están relacionados con nuestro testimonio.

Hablé con el pastor Chia y con el pastor Cheng. Solo podía recibir humildemente sus instrucciones espirituales, confesando que eran temerosos de Dios, espirituales, hermanos experimentados que vivían en la presencia del Señor. Sin embargo, no sabían ni comprendían que Dios nos comisionaba con el testimonio de la expresión local del Cuerpo. Incluso llegaron a exhortarme a no insistir en ese punto.

En una ocasión, en 1937, me encontré por casualidad con el pastor Cheng en el mismo tren. No recuerdo los detalles de la conversación, pero sí recuerdo bien que él me exhortó a no ser tan insistente.

Me dijo que bastaba con predicar el evangelio con diligencia para salvar almas y hablar acerca de la verdad de Dios para nutrir y perfeccionar a otros. Dijo que ese era el punto más alto de un cristiano. Su actitud fue sincera y realmente nos estimaba y admiraba.

Por nuestra manera de hablar y actitud, él sabía que éramos firmes con relación a la verdad y teníamos un fundamento sólido. Por ese motivo, el pastor Cheng e incluso el pastor Chia nos apreciaban. Nosotros también los respetábamos mucho delante del Señor, así como respetaríamos a los hermanos mayores y experimentados.

También manteníamos comunión con un pastor llamado Ting y lo respetábamos. Él tenía más de setenta años cuando yo apenas estaba en mis treinta. Era un hombre anciano que vivía en la presencia del Señor. Nosotros lo respetábamos y amábamos, como él también nos amaba y estimaba.

Esos hermanos mayores consideraban precioso que jóvenes como nosotros estuvieran dispuestos a renunciar al futuro a fin de vivir para el Señor. De hecho, nos tenían en alta estima. Sin embargo, siempre nos consideraron exagerados. En una ocasión dieron a entender que éramos el grupo más importante entre los cristianos chinos y que, si cambiábamos y fuéramos más moderados, seríamos el modelo de las iglesias en China y el futuro de las iglesias en China dependería de nosotros. Desde su perspectiva, éramos demasiado radicales en nuestra actitud.

Sin embargo, percibimos que el testimonio del Señor es dispensacional \[acompaña la dispensación o la era]. Esos hermanos mayores tuvieron una visión en su generación, pero no era parte de los planes del Señor que mantuviéramos el mismo testimonio que ellos.

El Señor continúa moviéndose y desea avanzar aún más. Por esta razón, a pesar de respetar la porción que ellos recibieron, sabíamos que Dios deseaba dar un paso más en China. El Señor desea más que la salvación y el desarrollo de la espiritualidad personal; Él desea trabajar el testimonio de Su Cuerpo, el testimonio de la iglesia de ciudad en ciudad a fin de obtener un vaso corporativo para expresarse. Eso es lo que el Señor nos mostró hace más de veinte años.


Disfrute más:

Himno "La Iglesia - Su Definición General"

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Estudio-vida de Ezequiel, semana 9, sábado, mensaje 20

ESTUDIO-VIDA DE EZEQUIEL Mensaje 20 LOS ATRIOS EXTERIOR E INTERIOR SEMANA 9 - SÁBADO Lectura Bíblica: Ez 40-42 Leer y orar: “Jesús les res...