sábado, 15 de noviembre de 2025

Reuniones en casa, semana 1, sábado, capítulo 2

REUNIONES EN CASA

Capítulo 2
LA ÚNICA MANERA PARA EL AUMENTO Y LA
EDIFICACIÓN DE LA IGLESIA

SEMANA 1 - SÁBADO
Lectura Bíblica: 1 Ts 5:18

Leer y orar: "No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien, sed llenos en el espíritu," (Efesios 5:18 - Versión Restauración)


SER LLENOS EN NUESTRO ESPÍRITU

Las reuniones cristianas son totalmente un asunto de nuestro espíritu. En cuanto a esto, hay dos puntos estratégicos. Primero, si ustedes quieren equiparse para ser usados por el Señor y para recibir las bendiciones de las reuniones en casa, necesitan ser llenos en sus espíritus.

Efesios 5 nos muestra una excelente revelación de la Economía de Dios respecto a Cristo y la iglesia. Parece extraño cuando de repente dice: “No os embriaguéis con vino” (Ef 5:18). Sabemos que ser embriagados con vino es ser llenos en nuestro cuerpo con el vino físico. No sigan ese camino, sino sed llenos, no en su cuerpo ni en su mente, sino en su espíritu. Sed llenos en vuestro espíritu.

La versión King James y algunas otras versiones traducen este versículo incorrectamente. Sus traductores pensaron que el espíritu aquí se refiere al Espíritu Santo. Según el contexto, si leemos todo el capítulo, podremos ver que el espíritu aquí no se refiere al Espíritu Santo. Se refiere más apropiadamente al espíritu regenerado, el cual es habitado por el Espíritu Santo.

Como cristianos buscadores ustedes no deben ser llenos en sus cuerpos con algo físico; deben ser llenos en sus espíritus. Dios hizo nuestro espíritu de una manera peculiar para que nunca pueda ser invadido por nada aparte de Dios.

Registra la Biblia que Dios creó un órgano en nuestro ser, para ser él el órgano central, esto es, el espíritu humano. Este es un órgano extraordinario en nuestro ser humano. Es difícil encontrar un versículo que indique que el espíritu humano podría ser ocupado por algo que no sea Dios.

Aun el espíritu de un incrédulo está guardado por Dios expresamente para Sí mismo. Por esta razón Efesios 5:18 nos dice que seamos llenos en este órgano. ¿Con qué debe ser llenado el espíritu? Efesios no lo dice, ni necesita decirlo.

Cuando dice: “Sed llenos en el espíritu” (lit.), seguramente significa ser llenos en el espíritu con Dios. ¿Cómo podemos saber esto? Conocer la Biblia no es por nuestra imaginación, sino siempre por su contexto. No creo que muchos entre nosotros jamás hayan prestado la debida atención al contexto de Efesios 5:18.

El versículo 13 dice: “Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, se hacen manifiestas; porque todo lo que se manifiesta es luz”. Esta palabra nos lleva a la luz. El versículo 14 continúa: “Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y Cristo te alumbrará. Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios, sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entended cuál sea la voluntad del Señor. Y…”

“Y” aquí significa que después de todo esto, además de todo esto, se menciona algo: “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien, sed llenos del espíritu”. El versículo siguiente dice: “hablando entre vosotros”. Inmediatamente después de “sed llenos en el espíritu” está la palabra “hablando”. Si pueden considerar este tipo de frase como una frase calificada.

“Hablar entre vosotros” modifica “sed llenos”. ¿Cómo pueden ustedes ser llenos? Es por medio del hablar. Al hablar, serán llenos en sus espíritus.

Pero ¿es por medio de hablar unos con otros en murmuración o chisme? ¿Debemos hablar unos con otros sobre las noticias mundiales, los Estados Unidos de hoy, la escuela, la familia, las computadoras? ¿Qué debemos hablar?

Debemos hablar en salmos, tales como el Salmo 119, una larga porción que tiene 176 versículos en 22 secciones según el alfabeto hebreo. Los versículos 19 y 21 dicen: “Hablando entre vosotros con salmos, entonando y alabando de corazón al Señor con himnos y cánticos espirituales; dando siempre gracias por todo...” (lit.).

Aquí se mencionan cuatro cosas: el hablar, el cantar, el salmodiar con vuestros corazones al Señor, y dar siempre gracias por todo. Dar gracias no solamente en el momento en que tengan algún provecho, sino también en los momentos en que sufren pérdidas; no solamente en los momentos en que su esposa tenga un semblante feliz, sino también cuando está disgustada. Cuando tiene la cara amarrada, necesitas decir: “Señor, gracias a Ti” aún más.

Cuando des un golpe al carro también di: “Gracias a Ti, Señor”. Necesitan siempre dar gracias por las cosas malas y también por las buenas.

En estos versículos hay cuatro palabras cualitativas: hablando, cantando, salmodiando y dando gracias. Todas estas significan “sed llenos”. Hablando propiamente, no seas una persona rápida que se emociona fácilmente, sino que esté regocijándose.

Pero muchas veces cuando leo un himno y hablo el himno a otra persona, me emociono. Por ejemplo, simplemente hablen el himno: “¡Oh! ¡Qué vida! ¡Oh! ¡Qué paz!”. Pueden pensar que esto no tiene nada que ver con la reunión, pero el hablar unos con otros indica una especie de reunión. Si tú hablas con tu esposa, esto significa que te estás reuniendo con tu esposa.

Esta es la iniciación o el comienzo de su reunión en casa. El hablar unos con otros indica una especie de reunión. En el cristianismo de hoy, ¿ha habido algún lugar donde las personas se reúnan para hablar himnos? Es más fácil que las personas canten los himnos que hablar los himnos. Tenemos que practicar esto.

El hablar los himnos no es invención mía. Está claramente mencionado aquí por Pablo: “Sed llenos en el espíritu, hablando entre vosotros en salmos, en himnos y cánticos espirituales, cantando y salmodiando al Señor en vuestros corazones”. Sin embargo, no estamos acostumbrados a hacerlo.


🌿 Disfrute más:

Himno: Alabanza al Señor (Salmo 16) - "Su Humanidad"


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Estudio-vida de Ezequiel, semana 14, lunes, mensaje 27

ESTUDIO-VIDA DE EZEQUIEL Mensaje 27 LA TIERRA SANTA Y LA CIUDAD SANTA SEMANA 14 - LUNES Lectura bíblica: Ez 48:35b; Ap 21:21, 22:1-2 Leer y...