viernes, 21 de noviembre de 2025

Reuniones en casa, semana 3, domingo, capítulo 4

REUNIONES EN CASA

Capítulo 4
LA MANERA DE PRACTICAR LAS
REUNIONES EN CASA

SEMANA 3 - DOMINGO
Lectura Bíblica: 1 Co 12:1-3; He 1:1-3;

Leer y orar: “Por otro lado, nadie puede decir: Señor Jesús!, si no es por el Espíritu Santo.” (1 Corintios 12:3b)


LA ADORACIÓN AL DIOS
VIVO PRODUCIENDO EL HABLAR

Primera a los Corintios 12:1 dice: “Acerca de los dones espirituales, no quiero, hermanos, que seáis ignorantes”. Pablo era muy sabio, y era un gran maestro que poseía una manera profunda y particular.

Cuando se refirió a los dones espirituales, comenzó de esta manera. En nuestra versión la palabra dones está en letras itálicas. Esto indica que esta palabra no está en el texto griego. Pablo usó la forma adjetiva de pneuma espirituales. Esta expresión ha importunado a todos los traductores, pero casi todos están de acuerdo en traducirla como “dones”.

El versículo 2 continúa: “Sabéis que, antaño, cuando erais gentiles, os dejabais conducir a los ídolos mudos, según erais guiados”. Pablo estaba diciendo: “Cuando ustedes eran gentiles tenían un tipo de servicio. Tenían un tipo de adoración, que era a los ídolos. Todos los ídolos son mudos.

Esto quiere decir que ustedes cuando gentiles no adoraban a un Dios que habla. Adoraban a ídolos que no hablan, los ídolos mudos. Por lo tanto, ustedes se volvieron mudos. Pero, cuando ustedes adoran al Dios vivo que habla, por esta adoración, pasarán a hablar”. Pablo se refería a este hablar al utilizar palabras espirituales en el versículo 1.

Aunque no sea incorrecto insertar la palabra dones en el versículo 1, tenemos que estudiar la razón por la cual Pablo solamente escribió “espirituales”. No solamente hablaba de los dones espirituales. Cuando tocamos o cuanto ejercitamos los dones espirituales, tocamos una esfera espiritual, tocamos las cosas espirituales, no solamente los dones.

Tocamos una situación que es completamente neumática, una situación que es totalmente espiritual. No sólo los dones, sino la situación, el ambiente, la atmósfera, la esfera, los detalles y el contenido son espirituales. Creo que Pablo usó la palabra espirituales para indicar todas estas cosas.

Cada vez que tocamos o ejercitamos los dones espirituales, acarrea un cierto ambiente, situación o atmósfera. El ambiente, la situación, la atmósfera, y aun las personas, todo debe ser espiritual. Debemos ser personas espirituales para ejercitar dones espirituales.

El ambiente debe ser espiritual, la atmósfera debe ser espiritual, la situación debe ser espiritual, lo que hablamos debe ser espiritual, lo que se habla debe ser espiritual y aun todos nuestros términos y expresiones deben ser espirituales.

Los versículos 2 y 3 muestran esto. Cuando éramos gentiles, adorábamos los ídolos mudos. Nada estaba imbuido en la esfera espiritual. No existía la necesidad de algún ambiente espiritual, una situación espiritual, una atmósfera espiritual, una persona espiritual, palabras espirituales, componentes espirituales o detalles espirituales. No necesitábamos nada espiritual porque no existía el hablar.

Por haber nacido en un hogar cristiano, no creo haber ido a un templo de ídolos más de diez veces. En 1935 junto con algunos colaboradores nos quedamos en un lugar pintoresco por dos semanas, descansando y estudiando la Palabra.

Mientras estudiábamos allí, visité los templos de los ídolos. En aquel tiempo vi que la adoración a los ídolos era completamente muda. Desde aquel día entendí la palabra de Pablo. En ese tipo de adoración muda no hay necesidad de nada espiritual.

Pero nosotros, los cristianos, adoramos a un Dios vivo que habla en todo tiempo. Nuestra adoración a Él nos hace oradores. Aquellos adoradores mudos no tenían una Biblia porque su dios no es el Dios que habla.

Pero nosotros tenemos un grueso volumen de sesenta y seis libros. Hay muchas páginas porque nuestro Dios es el Dios que habla. Hebreos 1:1-3 dice que nuestro Dios habla. Él habló en el Antiguo Testamento y ahora habla en el Nuevo Testamento. Él es el Dios que habla, y nosotros los cristianos también tenemos que hablar.

Si ustedes son solamente adoradores mudos, no parecen cristianos. No practican como cristianos; practican como adoradores mudos, adorando a ídolos mudos.

Primera a los Corintios 12:2 y 3 dicen: “Sabéis que, antaño, cuando erais gentiles, os dejabais conducir a los ídolos mudos, según erais guiados. Por eso os hago comprender que nadie que hable por el Espíritu de Dios afirma: ¡Anatema, Jesús! Por otro lado, nadie puede decir: Señor Jesús!, si no es por el Espíritu Santo”.

Aparentemente no es lógica la composición de estos dos versículos, pero si ustedes entran en la esfera espiritual, verán que Pablo es más que lógico. En el versículo 2 se dice que la adoración a los ídolos los hace mudos. Pero cuando vienen a Dios, Dios los hace hablar. Entonces ustedes hablan, y el principio es que cada vez que dicen: “Señor Jesús”, están en el Espíritu.

Una u otra vez vi a algunos cristianos buscadores clamando al Señor: “Señor Jesús, te amo, pero me siento vacío Señor. Tengo que ser llenado con el Espíritu”. Inmediatamente después que esa persona oró, algunos se acercan a ella preguntándole: “¿Has recibido el Espíritu?” La mayoría respondió: “No, no lo siento”.

¿Qué dirán ustedes? El motivo por haber dicho no, es por no haber sentido que haya recibido el Espíritu. Pero después de leer el versículo 3, ¿qué dirán? Ustedes han clamado: “Señor Jesús, ¡te amo!” ¿Han recibido el Espíritu? ¡Sí! ¿Cómo lo saben? “Porque la Biblia lo dice”. No digan “Porque lo siento”. Díganles que los sentimientos son como el tiempo. Vienen, se van y fluctúan. Son como el aire, las nubes y la nieve. Vienen y van. No confíen en sus sentimientos. Deben confiar en la Palabra.

“No se puede decir Señor Señor, si no es por el Espíritu Santo”. ¿Pueden decir: “Señor Jesús”? Traten de decirlo desde lo más profundo de su ser. “¡Señor Jesús!” ¿Has recibido el Espíritu? “Sí, lo he recibido”. ¿Cómo lo sabes? “Porque la Biblia lo dice”. ¿Dónde lo dijo? En 1 Corintios 12:3.

Para la práctica de las reuniones en casa, debemos aprender a decir “Señor Jesús”. Algunos hermanos me aconsejaron: “Los visitantes, los nuevos, no están acostumbrados a nuestra manera. Cuando entran y ven a alguien decir ‘¡Señor Jesús!’, esto los asusta”. Si todos dicen “Señor Jesús” en el espíritu, los visitantes quizá no concuerden con lo que decimos, sin embargo, después de escuchar, algo los habrá impresionado interiormente.

Puede ser que salgan, pero saldrán con cierta impresión. Si ustedes no dicen: “Señor Jesús”, pero son corteses, cultos, simpáticos, los visitantes no se asustarán. Se quedarían, pero quedarían con una impresión que es completamente sin significado. Lo que dirían es: “Pues, la reunión en casa es muy cortés, muy simpática, y todas esas personas son tan cultas”.

Será mejor tener una reunión gritando: “Oh, Señor Jesús”, y asustar a las personas con una impresión de algo. Dirían: “No entiendo qué era aquello, sin embargo, ellos tenían algo allí. El hablar de aquella manera me afectó”. 


🌿 Disfrute más:

Himno: Alabanza al Señor - “Su Nombre”

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