Leer y orar: “Por lo cual también puede salvar por completo a los que por medio de Él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos” (He. 7:25)
NUESTRA HERENCIA
Ya hemos abordado tres aspectos del ministerio celestial de Cristo: cómo Él ejerce Su soberanía sobre todo el mundo, para que Su evangelio sea predicado y los escogidos de Dios sean introducidos en Él; cómo Él ejerce Su encabezamiento para hacernos crecer y funcionar a fin de que Su Cuerpo sea edificado; y cómo Él intercede por nosotros y cuida de nosotros como nuestro Sumo Sacerdote.
En este mensaje consideraremos el cuarto aspecto: cómo Él ejecuta el testamento que nos legó como nuestra herencia. Mediante la ejecución del nuevo testamento, el Cristo celestial hace que todos los ítems enumerados en él se hagan reales para nosotros.
A todos les gusta ser recordados en un testamento. Estoy seguro de que todos mis hijos e incluso mis nietos esperan ser incluidos en mi testamento. Supongamos que en un testamento se nos deja una gran propiedad con una mansión, y que en esa mansión haya veinticuatro habitaciones y siete baños. Además, se nos dejaron diez millones de marcos alemanes. Sin duda eso nos agradaría.
Sin embargo, tendríamos que asegurarnos de que esa herencia es algo más que solo dos ítems anotados en una hoja de papel. El testamento tendría que ser ejecutado para que tomáramos posesión de nuestra herencia.
¿Alguna vez ha procurado descubrir qué está incluido en el nuevo testamento? ¡Es una lista larga! En realidad, después de intentar varias veces enumerar todos los ítems, llegué a la conclusión de que no es posible hacerlo. La lista es interminable. Aquí están algunos de esos ítems: redención, perdón de pecados, justificación, reconciliación, regeneración, santificación, filiación, vida, poder, paz, santidad, etc.
¿Ya ha recibido usted todo ese legado? Algunas veces el heredero es muy joven y no tiene conciencia de todo lo que heredó. O quizá el heredero es sencillo y no logra comprender el significado de los términos del testamento.
O bien, en una tercera situación, el heredero puede ser demasiado débil para reclamar su herencia, a pesar de tener suficiente madurez y conocimiento. En todos estos casos es necesario alguien que ayude al heredero legítimo a tomar posesión de lo que le fue legado.
LA ALIANZA PROMULGADA POR LA SANGRE DE CRISTO
Cuando Cristo murió en la cruz, transformó la promesa de Dios en alianza. Su sangre fue el símbolo de la promulgación. La mesa del Señor, que celebramos semana tras semana, es símbolo del testamento.
El Señor tomó la copa y dio gracias. Luego la dio a los discípulos, diciendo: “Bebed de ella todos; porque esto es Mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos para perdón de pecados” (Mt 26:27-28).
Las palabras en Lucas 22:20 son: “Esta copa es la nueva alianza en Mi sangre, que es derramada a favor de vosotros”. La copa que bebemos es la nueva alianza. Esto es muy profundo. Cuando tomamos la copa, necesitamos saber que ella es la nueva alianza.
Los dos principales ítems en la nueva alianza son el perdón de pecados y la infusión de vida. Por medio de ellos, disfrutamos a Dios. Él es la bendición de la copa. Él es la porción eterna de la bendición contenida allí. La sangre de Jesús, por lo tanto, firmó la alianza. Su muerte la confirmó. Luego, en la resurrección, Él viene a ejecutar su contenido.
LA EJECUCIÓN DEL TESTAMENTO
Él ahora se encuentra en los cielos, vivo, divino, capaz, constituido de la vida indisoluble. ¡Nada puede oponerse a Él! ¡Nada puede destruirlo! ¡Él es Aquel que vive para siempre! Por eso es capaz de ejecutar este testamento en todos sus detalles.
¿Necesita usted vida? ¿poder? ¿perdón? ¿paz? ¿santidad? Es claro que usted tiene muchas necesidades. ¿Cómo puede ser suplido? En el testamento se encuentran todos esos ítems. Le fueron legados. Cristo hoy ejecuta el testamento, haciendo que todos los ítems estén disponibles y se hagan reales para usted.
Supongamos que su esposa le causa dificultades. Usted necesita paciencia. ¿Dónde conseguirá la paciencia necesaria para soportar la presión? La paciencia es uno de los ítems del testamento, y se aplica y está disponible para usted por la ejecución de Cristo. Cuando lo que usted necesita es paciencia, Él la pone a su disposición. Usted percibe la paciencia viniendo a usted como un fluir. ¿Nunca ha experimentado esto?
Lo mismo es verdad en lo que respecta a la alegría. Usted puede estar en sufrimiento, pero hay alegría en ese testamento. ¿Cómo puede esa alegría hacerse real para usted? El propio Cristo ejecutará la alegría en usted, inundando su ser de ella. Tal vez usted se pregunte cómo puedo tener tanto que decir. Quizá piense que me faltará qué decir; pues incluida en ese testamento está la preciosa Palabra.
Cuando estoy por dar un mensaje, no recurro a libros de referencia para encontrar un tema, reunir algunos puntos, estudiar algunos comentarios y así organizar lo que voy a decir. ¡No! Cristo como Ejecutor me inunda con las riquezas de la Palabra de Dios. De esa inundación surgen nociones preciosas y ricos pronunciamientos. Por esa razón, el hablar no tiene fin.
¡Qué testamento tan magnífico tenemos! ¡Y qué Ejecutor: vivo, poderoso y capaz! La intercesión de Cristo es parte de la ejecución del testamento. Puede ser que le falten vida y luz. Tal vez usted no esté disfrutando a Dios como su vida y su luz.
Entonces su Sumo Sacerdote orará por usted, a fin de que usted pueda disfrutar a Dios ricamente. Esa es Su intercesión. Luego Él ejercerá Su posición como Ejecutor e inundará a usted de vida y de luz de parte de Dios. Esa es la respuesta a Su intercesión y también el cumplimiento de Su testamento.
NUESTRA RECIPROCIDAD
Así como usted necesita tener reciprocidad de manera adecuada con respecto a Su intercesión acercándose al trono de la gracia, también necesita tener reciprocidad de manera adecuada con respecto a Su ejecución del testamento.
Usted puede fallar en tener reciprocidad, porque nunca obtuvo ayuda para ver estas cuestiones. Tal vez nunca haya oído estos mensajes. A partir de ahora, ya no hay motivo para eso: ¡usted ya puede tener reciprocidad para con Él!
Hebreos 7:25 nos enseña la manera de tener reciprocidad para con Su ejecución de la nueva alianza: “Por lo cual también puede salvar por completo a los que por medio de Él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos”. Cooperamos con Él cuando nos acercamos a Dios.
Continúe acercándose a Dios. Por la mañana y por la tarde, de día y de noche, cuando ore y cuando no ore, ¡acérquese a Dios! “Oh Dios, estoy abierto para Ti. Tú eres rico. Te necesito. Necesito todo lo que tienes para mí en Tu testamento. Quiero estar abierto para Ti todo el tiempo”.
A medida que haga esto, Cristo, Aquel que es capaz, ejecutará en su ser todo lo que usted necesite. Forma parte de Su ministerio celestial ejecutar así ítem tras ítem del testamento en su interior para su disfrute. Tomar conciencia de esto lo fortalecerá.
Supongamos que su jornada de trabajo ha terminado y usted está listo para ir a casa. Se ha dedicado a ocho horas de trabajo arduo y está cansado. Sin embargo, la idea de ir a casa no es muy atractiva, porque usted nunca sabe qué situación le espera. No hay manera de predecir si será recibido con “cara larga” o con una sonrisa.
Algunos días, al ir a casa, usted encuentra tormenta; otros días, todo está calmo y soleado. Usted no soportaría tener que enfrentar otra tormenta esta noche. ¿Qué hacer? Recuerde el testamento. Ábrase. Acérquese a Dios. Usted puede decir simplemente: “Oh Dios, mi Padre, me abro ahora a Ti”, y tendrá la profunda convicción de haber sido fortalecido. Él intercedió por usted y ejecutó algo en usted. Usted fue fortalecido en el hombre interior. Ahora está listo para ir a casa.
Ya puede declarar: “Señor, ya no importa si el clima está bravo o calmo. Quiero volver a casa y disfrutarte. Puede ser con cielo despejado o nublado; con lluvia o con sol; aun así permaneceré abierto para Ti. Tú serás mi suministro conforme a Tu testamento. Estoy incluido en Tu testamento. Padre, sé que estás comprometido con Tu testamento. Además, tengo un Ejecutor que se asegura de que yo reciba todos los ítems de ese testamento. Mis circunstancias no importan, pues Tu testamento me provee de todo lo que necesito”.
El ministerio celestial de Cristo aún no ha terminado. Su ministerio terrenal de hecho está consumado. Pero, como Ejecutor de la nueva alianza, Él todavía ministra a fin de fortalecer, consolar, suplir, sostener e incluso llevarle a usted. Su propósito al hacer esto es que usted crezca y funcione para que Su Cuerpo sea edificado.
Su ministerio celestial, cuyo objetivo es la edificación del Cuerpo de Cristo, posee muchos aspectos. Ya hemos considerado cuatro de ellos. Está el ejercicio de Su soberanía, el ejercicio de Su encabezamiento, el sacerdocio y la ejecución de la alianza y el testamento de Dios. En el próximo mensaje proseguiremos con un nuevo aspecto.
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