ESTUDIO-VIDA DE EZEQUIEL
Mensaje 16
LA RESTAURACIÓN DE DIOS POR LA VIDA
SEMANA 7 - JUEVES
Lectura bíblica: Sal 23; Ez 16:60, 62, 34:25-28, 37:26a; Hch 20:29
Leer y orar: “Y levantaré sobre ellas a un solo pastor, y él las apacentará; mi siervo David las apacentará; él les servirá de pastor” (Ez 34:23)
Levanta a David como un Pastor sobre Ellos
El versículo 23 continúa diciendo: “Y levantaré sobre ellas a un solo pastor, y él las apacentará; mi siervo David las apacentará; él les servirá de pastor”. David tipifica a Cristo. Cristo es el verdadero David, el Pastor real, alimentándonos y conduciéndonos a estar llenos y satisfechos.
Cuida de Nosotros
Como nuestro Pastor, Cristo cuida de nosotros, incluyendo todos nuestros problemas y responsabilidades. Él cuida de nosotros, no solo en las cosas espirituales, sino en todas las cosas relacionadas con nuestras necesidades humanas. Esto significa que, de acuerdo con el Salmo 23, Él cuida de nosotros en todos los aspectos de nuestra vida.
Puesto que el Señor Jesús es nuestro Pastor y cuida de nosotros, no debemos preocuparnos por nuestros problemas ni por nuestro vivir. En cambio, necesitamos aprender a confiar en Él. Al final del día, es muy bueno orar al Señor como nuestro Pastor.
No hay necesidad de orar de manera formal, religiosa. Basta decir: “Señor Jesús, te agradezco porque estoy bajo Tu cuidado. Ahora voy a dormir, y te pido que vengas y cuides de mí.” Tal oración simple es suficiente.
Cuando te despiertes por la mañana, di: “Señor, te agradezco, pues todavía estoy bajo Tu cuidado.” No hay necesidad de ser religioso, pidiendo al Señor que te proteja y que haga muchas otras cosas por ti. Si oras de manera religiosa, el Señor puede decir: “Hijo, yo sé lo que necesitas. No desperdicies tu tiempo ni me sobrecargues con ese tipo de oración. Simplemente disfruta de Mis cuidados.”
El Señor Jesús es verdaderamente nuestro Pastor. Podría dar muchos testimonios de cómo he apreciado Sus cuidados a lo largo de los años. Dondequiera que vaya y dondequiera que trabaje, he estado bajo Su cuidado de pastor.
Me alegro de que estamos bajo el cuidado de nuestro Pastor. No somos un rebaño sin pastor. En Su restauración, nosotros como Su rebaño estamos bajo Su apacentar constante. Mientras Él cuida de nosotros, Él nos alimenta, y tenemos la experiencia real del Salmo 23: El Señor es nuestro Pastor, y no tenemos necesidades. Que todos podamos aprender a experimentar a Cristo como nuestro Pastor.
Viene para Ser el Rey
Cuando el Señor Jesús viene como el Pastor, Él también viene como el Rey. El resultado del cuidado del Señor por nosotros como nuestro Pastor es que lo obedecemos como nuestro Rey y nos sujetamos a Su reinado.
El Señor es nuestro Pastor para ser nuestro Rey, y Él es nuestro Rey para ser nuestro Pastor. Por un lado, Él nos apacienta; por otro, Él nos gobierna. Cuando recibimos el apacentar del Señor, entendemos el trono, el reino y la autoridad del Señor. Él nos está apacentando con Su cuidado y suministro a fin de que podamos sujetarnos a Su realeza y para que Él pueda establecer Su trono y Su reino dentro de nosotros.
Hace un Pacto de Paz con Ellos
Ciertas porciones de Ezequiel hablan del pacto de Dios con Israel. Ezequiel 16:60 y 62 dicen: “Pero yo me acordaré del pacto que hice contigo en los días de tu juventud y estableceré contigo un pacto eterno .... Estableceré mi pacto contigo, y sabrás que yo soy el Señor.”
En 37:26a el Señor promete: “Haré con ellos pacto de paz; será pacto perpetuo”. Una vez que un asunto ha sido acordado, queda establecido y seguro y no puede ser cambiado. Por lo tanto, este pacto de paz está establecido, seguro e inmutable.
Cuando experimentamos el apacentar del Señor y permanecemos bajo Su reinado, podemos disfrutar de Su paz y ya no estamos sujetos a problemas espirituales ni a perturbaciones. Con respecto a este pacto, hay una serie de puntos que merecen nuestra atención.
Acaba con las Bestias Feroces de la Tierra
Ezequiel 34:25a dice: “Haré con ellas pacto de paz y acabaré con las bestias feroces de la tierra.” Aquí se nos dice que, bajo el apacentar del Señor, todas las bestias feroces serán mantenidas lejos de la restauración del Señor.
Según la palabra de Pablo en Hechos 20:29, las bestias feroces (“lobos voraces”) se refieren a personas malignas que perturban al pueblo de Dios. En la vida de iglesia adecuada no hay lobos, solo corderos. En Su restauración, el Señor acaba con las bestias feroces.
Rompe Todos Sus Yugos
En Ezequiel 34:27, el Señor prometió romper todos los yugos, incluidos los yugos del pecado y del mundo. Con Él como nuestro Pastor, no tenemos yugos ni esclavitud. ¡Jesús rompe cada grillete! En las iglesias locales no tenemos yugos. Antes bien, tenemos plena libertad y liberación total.
Los Libera de la Esclavitud
El versículo 27 indica también que el Señor nos libra de todo tipo de esclavitud. En la iglesia no tenemos la sensación de estar bajo esclavitud. Antes bien, tenemos la sensación de libertad. Cuanto más tenemos el apacentar del Señor, más somos liberados de todo tipo de esclavitud.
Nunca Ser una Presa para el Enemigo
El versículo 28a dice: “Ya no servirán de presa a las naciones.” Aquí el Señor prometió que aquellos que están en Su restauración nunca serían una presa para el enemigo. Esto significa que nunca serían derrotados ni capturados por el enemigo.
En la vida de iglesia, compartimos los despojos de la restauración del Señor, de la victoria del Señor. En lugar de luchar para obtener la victoria, simplemente estamos disfrutando la victoria del Señor.
🌿Disfrute más:
Himno: Alabanza al Señor - “Su Nombre”
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