lunes, 13 de abril de 2026

Estudio-vida de Ezequiel, semana 12, viernes, mensaje 25

ESTUDIO-VIDA DE EZEQUIEL

Mensaje 25
LOS SACERDOTES Y LAS OFRENDAS

SEMANA 12 - JUEVES
Lectura bíblica: Gn 3:19; Ez 44:17-19; Mt 23:8; 1 Co 11:5, 15; 1 P 5:5

Leer y orar: “Sin embargo, muchos aun de los gobernantes creyeron en Él, pero por causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga; porque amaron más la gloria de los hombres que la gloria de Dios.” (Juan 12:42, 43)


NO USAR ROPA DE LANA

Cuando los sacerdotes venían a ministrar al Señor, no les era permitido usar ninguna prenda de lana (v. 17). En cambio, mientras estaban en la presencia del Señor sirviéndole, debían usar vestiduras de lino. En la Biblia, el lino tipifica una conducta, un vivir, que es puro, limpio y fino. Las vestiduras de lino tipifican una vida diaria y un andar en el Espíritu que da vida por la vida de Cristo.

Los sacerdotes no podían usar ropa de lana porque calentaba demasiado y los hacía sudar. Según Génesis 3:19, el sudor es señal de estar bajo la maldición de Dios. Debido a que el hombre caído está bajo la maldición de Dios, debe trabajar y sudar. Bajo la maldición, sin la bendición de Dios, el hombre debe usar su energía y fuerza, lo cual produce sudor.

En el servicio al Señor no hay necesidad de usar nuestra propia fuerza. Cuando usamos nuestra propia fuerza para esforzarnos y luchar, eso demuestra que no estamos bajo la bendición del Señor, sino bajo Su maldición.

En el servicio de la iglesia en la restauración del Señor, necesitamos evitar e incluso huir de cualquier tipo de autosuficiencia y esfuerzo propio. No debemos empujar nada. Si cierto asunto es del Señor, Él ciertamente concederá Su bendición abundante sobre él y actuará en ese asunto.

No hay necesidad de empujar, esforzarse, luchar y gastar nuestra energía para resolver nada. No debemos hacer nada que nos lleve a “sudar”. En el servicio de la iglesia, todos necesitamos estar en el Espíritu que da vida por la vida de Cristo y no ejercer nuestra fuerza natural para empujar nada.

Por el contrario, muchas veces necesitamos retroceder un poco y ceder a otros. Hacer esto es ceder al Señor y poner sobre Él la responsabilidad por el asunto que nos preocupa.

Entonces podremos decir: “Señor, si esta carga viene de Ti, me quedaré atrás y te pediré que vengas. Te pido, Señor, que tomes esta carga. Esto confirmará mi carga, para que yo sepa que verdaderamente viene de Ti.” Que podamos ver que no hay necesidad de luchar o contender con otros en nuestro servicio al Señor.


QUITARSE LAS VESTIDURAS DONDE MINISTRAN
Y PONERLAS EN LAS CÁMARAS SAGRADAS

Ezequiel 44:19 dice: “Cuando salgan al atrio exterior, al pueblo, se quitarán las vestiduras con que ministraron y las pondrán en las cámaras sagradas, y se pondrán otras vestiduras, para no santificar al pueblo con sus vestiduras.”

Aquí vemos que, cuando los sacerdotes salgan al atrio exterior hacia el pueblo, deben quitarse las vestiduras con que ministraron, ponerlas en las cámaras sagradas y luego ponerse otras vestiduras.

Esto indica que los sacerdotes no tienen permiso para mezclar lo santo con lo profano, sino mantener una separación entre lo santo y lo profano. Si hoy estamos en la posición de sacerdote, debemos mantener este tipo de separación. Dios no permite mezcla; Él exige que seamos separados para Él.


SU CABELLO ES CORTADO CORTO

Otro asunto concerniente a los sacerdotes que se acercan para servir al Señor es su cabello. “No se raparán la cabeza, ni dejarán crecer el cabello; más bien, se lo recortarán” (v. 20). Este versículo dice que los sacerdotes no deben raparse la cabeza ni dejar crecer el cabello. En cambio, deben recortarlo, es decir, mantenerlo corto.

Primera de Corintios 11:5 indica que cortar o rapar todo el cabello significa rebelión contra la autoridad del Señor. Al servir al Señor, no debemos ser rebeldes contra Su autoridad. Más bien, debemos someternos a Su autoridad. Para esto, necesitamos tener algo de cabello sobre nuestra cabeza, lo cual significa nuestra sumisión a la autoridad del Señor.

Por otro lado, 1 Corintios 11 nos dice que tener el cabello largo indica gloria personal y dignidad propia (v. 15). También podemos decir disfrute personal. En la Biblia, el cabello largo representa belleza y gloria. Si un hombre mantiene su cabello largo, esto indica que está conservando su gloria personal y dignidad propia y está satisfaciendo su propio disfrute. Simplemente le gusta su cabello largo¹.

Estos puntos respecto al cabello se aplican a la vida de la iglesia. Supongamos que un hermano tiene la actitud de que no necesita estar bajo nadie; es independiente y afirma que es igual a todos los demás miembros del Cuerpo.

Incluso puede citar la palabra del Señor en Mateo 23:8 para defender su actitud. Al tener tal actitud, indica que, espiritualmente hablando, se ha rapado todo el cabello y, por lo tanto, no se somete a la autoridad del Señor. Sí, Mateo 23:8 dice que todos somos hermanos, pero 1 Pedro 5:5 dice que los más jóvenes deben someterse a los mayores y que todos debemos someternos unos a otros. En la vida de la iglesia necesitamos la sumisión adecuada. Por eso, no debemos raparnos la cabeza.

Ahora debemos ver que, espiritualmente hablando, tener cabello largo en la vida de la iglesia significa gloria personal, es desear y buscar ser líder. Un problema en la vida de la iglesia es la falta de sumisión, y otro es el deseo de posición y liderazgo. Buscar una posición en la iglesia es buscar gloria personal y dignidad propia.

Algunos están buscando ser ancianos o líderes. Este tipo de búsqueda no es gloria; es vergüenza. Es una vergüenza buscar liderazgo o cualquier tipo de gloria personal. Esto nos mata espiritualmente y nos descalifica para servir al Señor correctamente.

Si queremos ser calificados para servir al Señor, no debemos raparnos la cabeza, lo cual significa que debemos tener una sumisión adecuada, ni debemos dejar crecer demasiado nuestro cabello, lo cual significa que no debemos buscar gloria personal, respeto propio, posición y liderazgo. Tanto la falta de sumisión como la búsqueda de posición dañan la iglesia. Quien busca liderazgo en la vida de la iglesia está descalificado y acabado para la vida de la iglesia.

Agradezco al Señor que muchos hermanos hayan recibido la gracia del Señor y no tengan deseo de buscar liderazgo. Sin embargo, algunos hermanos desean no solo ser ancianos, sino ser el líder entre los ancianos. Esto significa dejar crecer el cabello, es decir, buscar gloria personal.

Espiritualmente hablando, necesitamos mantener un corte moderado del cabello. Necesitamos examinar nuestro cabello, es decir, tener un corte equilibrado. Por un lado, nos sometemos a la autoridad del Señor. Por otro, no buscamos ser líderes. En lugar de buscar ser líderes, simplemente debemos ministrar vida a otros y sostener la vida de la iglesia por Su gracia. Debemos hacer todo lo que podamos por la iglesia sin buscar tener una posición o ser líderes. Tal actitud es maravillosa.

__________________

¹ 2 S 14:25, 26: “No había en todo Israel hombre tan alabado por su hermosura como Absalón; desde la planta del pie hasta la coronilla no había en él defecto. Cuando se cortaba el cabello (lo hacía al fin de cada año, porque le pesaba mucho), su peso era de doscientos siclos [2,3 kg], según el peso real.”


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