sábado, 16 de noviembre de 2024

Estudio de Hechos, capítulo 16, mensaje 45, semana 21, sábado

ESTUDIO DIARIO DE HECHOS
ENSAJE CUARENTA Y CINCO

LA PROPAGACIÓN EN ASIA MENOR Y EUROPA
A TRAVÉS DEL MINISTERIO DE PABLO Y SUS COMPAÑEROS (11)

SEMANA 21 – SÁBADO
Lectura Bíblica: Hch 16:35-40

Leer y orar: “Entonces, llevándolos a su casa, les puso la mesa; y con todos los suyos se regocijó mucho por haber creído en Dios.” (Hch 16:34)

Pablo Exige Sus Derechos de Ciudadano Romano

Hechos 16:35 dice: “Cuando se hizo de día, los magistrados enviaron a los alguaciles, diciendo: Soltad a esos hombres”. Aquí, los “alguaciles” eran los lictorios romanos, oficiales que en la antigua Roma acompañaban a los magistrados con un haz de varas y un hacha para ejecutar la justicia.  

En el versículo 36, el carcelero informó a Pablo las palabras de los magistrados: “Los magistrados han mandado que se os suelte. Así que salid ahora, e id en paz”. En el versículo 37, encontramos la incisiva respuesta de Pablo: “Sin habernos juzgado, nos azotaron públicamente y nos echaron en la cárcel, siendo ciudadanos romanos; ¿y ahora nos quieren echar secretamente? ¡No, por cierto! Que vengan ellos mismos a sacarnos”. Aquí, Pablo no actuó como un cordero llevado al matadero; más bien, exigió sus derechos de ciudadano romano. Algunos, al leer las palabras de Pablo aquí, podrían decir: “Parece que en esta situación no fue muy espiritual. Actuó como un león, y no como un cordero. También podríamos decir que no fue una 'paloma', sino un 'halcón'”. Durante años no comprendí el comportamiento de Pablo en este caso.  

Poco a poco, a través de mi propia experiencia de sufrir persecución, críticas y oposición, entendí que no siempre debemos ceder. Hemos intentado ser fieles y honestos seguidores de Jesús. Hemos procurado caminar en Sus pasos, sufriendo persecuciones como Él sufrió. Finalmente, aprendí que eso no siempre es sabio, y que Dios no siempre quiere que reaccionemos de esa manera ante la persecución y oposición.  

En realidad, en Hch 16:35-39, la cuestión no es si Pablo debía ser una paloma o un halcón. Lo importante era su obra evangélica. Pablo entendió que, por el futuro de su ministerio, era necesario exigir sus derechos de ciudadano romano. El gobierno romano era uno donde prevalecía la ley, y ese gobierno protegía a sus ciudadanos. Por lo tanto, Pablo fue sabio al tener la actitud descrita en el versículo 37, pues sería de ayuda para el futuro de su obra. Esta postura hizo imposible que los oficiales romanos pensaran que podían tratar a Pablo de cualquier manera solo por ser judío.  

En el versículo 37, Pablo parecía estar diciendo: “No, no queremos salir en secreto. Somos romanos y no hemos sido declarados culpables de ningún delito. Primero nos meten en la cárcel interior y ahora quieren que salgamos en secreto. Nos negamos a hacerlo. Que vengan los magistrados y nos saquen de la prisión. No vamos a ‘escapar sigilosamente’ como criminales que huyen. Queremos ser sacados de la cárcel de una manera digna de ciudadanos romanos. Así que, pidan a los magistrados que vengan y nos acompañen hasta la salida de la prisión”.  

El relato de Hechos 16 indica que los magistrados romanos no tuvieron más remedio que cumplir con las demandas de Pablo. “Los alguaciles comunicaron estas palabras a los magistrados, los cuales tuvieron miedo al oír que eran romanos. Entonces vinieron, y les rogaron; y sacándolos, les pidieron que salieran de la ciudad” (v. 38-39). Aquí vemos que los magistrados acompañaron a Pablo y Silas en su salida de la prisión, como Pablo había solicitado. El versículo 40 concluye: “Entonces, saliendo de la cárcel, entraron en casa de Lidia; y habiendo visto a los hermanos, los consolaron, y se fueron”.  

En Hch 16:35-39, Pablo no fue espiritual de forma religiosa. En esa situación, no fue una paloma religiosa, sino un halcón que exigía sus derechos. Por el futuro de su ministerio, exigió sus derechos como ciudadano romano. Sin justificar de ninguna manera nuestras acciones, podemos testificar que hemos aprendido de él a exigir nuestros derechos como ciudadanos y a apelar al “César” de hoy (la ley de este país² democrático) para enfrentar libros malignos que nos calumnian. Vivimos en un país con leyes, y en este país constitucional existen leyes contra la difamación. Por causa de su obra evangélica, Pablo exigió sus derechos de ciudadano romano y apeló a César. De manera similar, por causa del interés del Señor, y no por beneficio personal, exigimos nuestros derechos como ciudadanos y apelamos a la ley, nuestro “César” de hoy.  

_________________  

¹ Relajándoles la prisión, o lit.: sacándolos afuera. (N.T.)
² Los Estados Unidos de América. (N.T.)  

Disfruta más: Himno 132

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Estudio-vida de Ezequiel, semana 14, lunes, mensaje 27

ESTUDIO-VIDA DE EZEQUIEL Mensaje 27 LA TIERRA SANTA Y LA CIUDAD SANTA SEMANA 14 - LUNES Lectura bíblica: Ez 48:35b; Ap 21:21, 22:1-2 Leer y...