Leer y orar: "Ahora bien, éstos de Berea eran más nobles que los de Tesalónica; pues recibieron la palabra con toda avidez, examinando las Escrituras cada día para ver si estas cosas eran así." (Hch 17:11)
En este mensaje llegamos a 17:1-34. En los versículos 1 al 9, Pablo llega a Tesalónica; en los versículos 10 al 13, a Berea; y en los versículos 14 al 34, a Atenas.
HACIA TESALÓNICA
En 16:11-40 tenemos un relato del surgimiento de la iglesia en Filipos. Esta iglesia fue levantada mediante dos personas inusuales. La primera fue “una mujer llamada Lidia, de la ciudad de Tiatira, vendedora de púrpura” (16:14). La segunda fue un carcelero. Según nuestra experiencia y observación, las iglesias frecuentemente son levantadas mediante personas inusuales como estas.
Después de permanecer en Filipos, Pablo y sus colaboradores pasaron por Anfípolis y Apolonia y luego “llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de judíos” (17:1). Tesalónica era otra ciudad importante, situada en un golfo, en medio de la costa de la provincia de Macedonia.
El hecho de razonar en la sinagoga respecto a Cristo corresponde a ser guiado por el Espíritu Santo y regido por el Espíritu de Jesús. Pablo era tal persona. Bajo la dirección del Espíritu Santo y el gobierno del Espíritu de Jesús, realizó una obra de presentar, transmitir y ministrar el Cristo todo-inclusivo a otros. No ministraba la ley, genealogías, profecías ni tipos; ministraba al Cristo vivo y todo-inclusivo. Este es el significado más profundo de este pasaje de la Palabra. Cuando llegamos a estos versículos de Hechos, necesitamos leerlos y estudiarlos de esta manera.
Muchos se Unen a Pablo y Silas
Hechos 17:4 continúa: “Algunos de ellos fueron persuadidos y se unieron a Pablo y Silas, así como una numerosa multitud de griegos piadosos y muchas mujeres distinguidas”. Estos griegos piadosos quizá fueran griegos convertidos al judaísmo. Entre la gran multitud que se unió a Pablo y Silas había muchas mujeres distinguidas. Es significativo que en Hechos las mujeres distinguidas entre los griegos frecuentemente estaban entre las primeras personas en creer en el evangelio. Esto indica que muchas mujeres griegas buscaban a Dios.
La Oposición de los Judíos
Hechos 17:5-7 describe la oposición de los judíos: “Pero los judíos, llenos de envidia, reclutaron a algunos hombres malvados de entre la plebe, formaron una turba, alborotaron la ciudad y, asaltando la casa de Jasón, buscaban sacarlos al pueblo. Al no hallarlos, arrastraron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades, gritando: ‘Estos que han trastornado el mundo han venido también aquí, a quienes Jasón ha hospedado. Todos ellos actúan contra los decretos de César, diciendo que Jesús es otro rey’”.
Literalmente, el término griego traducido como mundo en el versículo 6 significa la tierra habitada. Probablemente los apóstoles realmente predicaban que Jesús es el Rey. Los opositores usaron esto para acusarlos e, indirectamente, involucrar a César. Los opositores frecuentemente tienen esta habilidad, que quizá provenga del entrenamiento recibido del diablo, el instigador maligno.
En 17:5-7 podemos ver cuán fuerte era la influencia del judaísmo. Esta influencia prevalecía no solo en Jerusalén, sino también en el mundo gentil, incluso en el este europeo. Según el versículo 8, “tanto la multitud como las autoridades se agitaron al oír estas palabras”. Aquí vemos su sutileza al unirse a la política local, e incluso usarla para perseguir a los apóstoles. Esto indica que la religión judía fue usurpada por el enemigo de Dios, Satanás, para oponerse a la economía de Dios. En principio, la situación es la misma hoy. La religión se une a las autoridades mundanas para obstaculizar el auténtico mover de Dios en la tierra.
HACIA BEREA
Hechos 17:10 dice: “Inmediatamente los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hacia Berea; y ellos, al llegar, entraron en la sinagoga de los judíos”. ¿Por qué los hermanos enviaron inmediatamente a Pablo y Silas a Berea? Porque los apóstoles corrían peligro de muerte. Si se hubieran demorado, aunque fuera un poco, podrían haber sido asesinados.
Nuevamente, al llegar a Berea, Pablo y Silas “entraron en la sinagoga de los judíos”. Como de costumbre, el motivo de actuar así era aprovechar la oportunidad de predicar el evangelio. Eran valientes al entrar en la fortaleza judía. Esto era necesario para ganar a los llamados de Dios que estaban guardados en el aprisco del judaísmo.
Hechos 17:11-12 dice: “Ahora bien, éstos de Berea eran más nobles que los de Tesalónica; pues recibieron la palabra con toda avidez, examinando las Escrituras cada día para ver si estas cosas eran así. Con esto, muchos de ellos creyeron, mujeres griegas distinguidas y no pocos hombres”. Vine dice que el término griego traducido como más nobles indica que los de Berea tenían intenciones más nobles. F. F. Bruce dice que la palabra significa ser liberal, libre de prejuicios.
Creo que las personas de Berea no eran obstinadas, sino bastante sabias. Siempre que somos obstinados no podemos ser nobles. Alguien noble siempre es sabio. Los de Berea eran sabios al recibir la palabra con toda avidez, examinando las Escrituras diariamente para ver si estas cosas eran realmente así.
Hechos 17:13 nos dice que la oposición se expandió de Tesalónica a Berea: “Pero cuando los judíos de Tesalónica supieron que también en Berea era anunciada la palabra de Dios por Pablo, fueron allá a excitar y perturbar al pueblo”. Parece que estos opositores se convirtieron en profesionales, dedicados exclusivamente a seguir a los apóstoles y oponerse a la economía de Dios. No sabemos quién los contrató o patrocinó. En verdad, fueron “contratados” por el diablo.
HACIA ATENAS
Debido a la oposición que llegó a Berea “los hermanos promovieron sin demora la partida de Pablo hacia la costa. Pero Silas y Timoteo se quedaron allí” (v. 14). Así como la palabra inmediatamente, en el versículo 10, las palabras sin demora se usan aquí para describir cómo los hermanos enviaron a Pablo fuera de la ciudad.
El versículo 15 continúa: “Los que acompañaban a Pablo lo llevaron hasta Atenas y, después de recibir instrucciones para que Silas y Timoteo vinieran lo más pronto posible, regresaron”. Atenas era la capital de Acaya, provincia del Imperio Romano, el centro de iluminación en ciencia, literatura y arte del mundo antiguo. Mediante la visita de Pablo a este centro, el evangelio del reino de Dios alcanzó a las personas de la cultura más elevada.
Disfruta más: Himno C-67, S-91
No hay comentarios.:
Publicar un comentario