SEMANA 19 – SÁBADO
Lectura Bíblica: Hch 12:17; 15:2-5, 26; 26:5; Col 1:18; Ap 2:1; 4:2-3; 5:1
Leer y orar: "Enviados, pues, y hasta cierto punto acompañados por la iglesia, atravesaron las provincias de Fenicia y Samaria y, narrando la conversión de los gentiles, causaron gran alegría a todos los hermanos. Al llegar a Jerusalén, fueron bien recibidos por la iglesia, los apóstoles y los ancianos, y relataron todo lo que Dios había hecho con ellos." (Hch 15:3-4)
SUBIERON A LOS APÓSTOLES Y ANCIANOS EN JERUSALÉN
Según Hch 15:2, hubo "por parte de Pablo y Bernabé, contienda y no pequeña discusión" con los judaizantes. No debemos pensar que Pablo exageró al contender y discutir. La situación hizo necesaria la contienda. ¿Cómo podría Pablo estar de acuerdo con la enseñanza herética de que los gentiles no podían ser salvos a menos que fueran circuncidados? Tenía que contender con aquellos que enseñaban esa herejía.
Debido a la contienda con los maestros herejes, Pablo y Bernabé y algunos otros fueron designados para "subir a Jerusalén, a los apóstoles y ancianos, con respecto a esta cuestión" (15:2). De acuerdo con el versículo 26, Pablo y Bernabé fueron considerados como los que habían "expuesto la vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo". La iglesia en Antioquía decidió enviarlos a Jerusalén.
Pablo, Bernabé y otros fueron a los apóstoles y ancianos en Jerusalén no porque Jerusalén fuera el "cuartel general" del mover de Dios, o porque la iglesia fuera la matriz controlando las demás. Era porque Jerusalén era el origen de la enseñanza herética sobre la circuncisión. Para resolver el problema y arrancarlo de raíz, necesitaban ir hasta el origen.
A diferencia de la situación con la Iglesia Católica Romana, de acuerdo con la economía neotestamentaria de Dios, no hay cuartel general para el mover de Dios en la tierra y ninguna iglesia matriz que controle las demás. El cuartel general del mover de Dios en Su economía neotestamentaria está en los cielos (Ap 4:2-3; 5:1), y quien rige todas las iglesias es Cristo, la Cabeza de la iglesia (Col 1:18; Ap 2:1).
Hechos 15:3-4 dice: "Enviados, pues, y hasta cierto punto acompañados por la iglesia, atravesaron las provincias de Fenicia y Samaria y, narrando la conversión de los gentiles, causaron gran alegría a todos los hermanos. Al llegar a Jerusalén, fueron bien recibidos por la iglesia, los apóstoles y los ancianos, y relataron todo lo que Dios había hecho con ellos". El hecho de que Pablo, Bernabé y los demás subieran a Jerusalén era el mover de la iglesia, y no el mover de ellos como individuos. No actuaron individualmente, separados de la iglesia, sino colectivamente en la iglesia y con ella. Ese era el mover del Cuerpo de Cristo.
Hechos 15:5 dice: "Se levantaron, sin embargo, algunos de la secta de los fariseos que habían creído, diciendo: Es necesario circuncidarlos y determinarles que observen la ley de Moisés". Los fariseos eran la secta religiosa más estricta de los judíos (26:5), formada alrededor del año 200 a.C., y se enorgullecían de su superior santidad de vida, devoción a Dios y conocimiento de las Escrituras. Como ya hemos dicho, la enseñanza de los fariseos en 15:5 anuló la economía neotestamentaria de Dios.
Suponga que usted fuera un anciano de la iglesia en Jerusalén en la época de Hechos 15. ¿Qué haría con los que enseñaban que los creyentes en Cristo necesitaban ser circuncidados y guardar la ley de Moisés? ¿Se habría levantado y dicho audazmente que esa enseñanza herética no es permitida en la iglesia? Eso es lo que los ancianos de Jerusalén deberían haber hecho.
El anciano más influyente de la iglesia en Jerusalén era Santiago. Hay un indicio de esto en 12:17, donde Pedro dice: "Anunciad esto a Santiago y a los hermanos". Esto indica que Santiago era un líder entre los apóstoles y ancianos en Jerusalén. Además, en Gálatas 2:12, Pablo habla de algunos que llegaron de parte de Santiago. En lugar de decir que vinieron de Jerusalén, dijo que vinieron de Santiago. Esto muestra que Santiago era muy prominente en Jerusalén, de la cual era el anciano principal.
Disfruta más: Himno 101
No hay comentarios.:
Publicar un comentario