miércoles, 8 de enero de 2025

Estudio de Hechos, capítulo 24, mensaje 63, semana 29, miércoles

Estudio diario de Hechos
Mensaje sesenta y tres

La propagación en Asia Menor y Europa
por medio del ministerio de Pablo y sus compañeros (29)

Semana 29 – Miércoles
Lectura bíblica: Dn 12:2; Lc 14:14; Jo 5:28-29; Hch 24:15;
1 Co 15:23; Flp 3:11; 1 Ts 4:16; Ap 20:5-6; 12

Leer y orar: "Salvo estas palabras que clamé, estando entre ellos: hoy, soy yo juzgado por vosotros acerca de la resurrección de los muertos." (Hch 24:21)

La resurrección de los justos y de los injustos

En Hch 24:15 habla de la resurrección: “Teniendo esperanza en Dios, como también estos la tienen, de que habrá resurrección, tanto de justos como de injustos”. La resurrección de los justos será antes del milenio, cuando el Señor vuelva (1 Co 15:23; 1 Ts 4:16). Será la resurrección de la vida (Jo 5:28-29a; Dn 12:2). La resurrección de la vida es la de los creyentes antes del milenio.

Los creyentes muertos serán resucitados para disfrutar la vida eterna cuando el Señor vuelva. Por eso, se le llama resurrección de la vida. También es la resurrección del galardón (Lc 14:14), cuando Dios recompensará a los santos (Ap 11:18) en la vuelta del Señor (1 Co 4:5). La resurrección de los justos, que es la de la vida, también incluye la primera resurrección, o la mejor (Ap 20:4-6).

Apocalipsis 20:5-6 habla de la primera resurrección, o la mejor. La primera resurrección es la mejor. No es solo la resurrección de la vida, sino también del galardón, la resurrección extraordinaria, que el apóstol Pablo buscaba (Flp 3:11, lit.), relacionada con el reino, como recompensa a los vencedores, para que reinen como reyes juntamente con Cristo en el reino milenial (Ap 20:4, 6).

Quienes tendrán “parte en la primera resurrección” (Ap 20:6) no serán solo los vencedores resucitados, tales como el hijo varón (Ap 12:5) y los mártires tardíos (Ap 15:2), sino también los arrebatados vivos, como las primicias (Ap 14:1-5).

En Filipenses 3:11 Pablo se refiere a la primera, o mejor, o también la resurrección extraordinaria: “Para, de algún modo, alcanzar la resurrección entre los muertos”. El término resurrección en este versículo también puede traducirse como resurrección extraordinaria. Será una recompensa para los creyentes vencedores.

Todos los creyentes que están muertos en Cristo participarán de la resurrección entre los muertos cuando Él vuelva (1 Ts 4:16; 1 Co 15:52). Sin embargo, los vencedores disfrutarán de una porción especial, llamada “superior resurrección” en Hebreos 11:35.

Llegar a la resurrección extraordinaria significa tener todo nuestro ser gradualmente y continuamente resucitado. Dios primero resucitó nuestro espíritu amortiguado (Jo 5:25; Ef 2:5-6). Luego, de nuestro espíritu, Él resucita nuestra alma (Rm 8:6) y nuestro cuerpo mortal (Rm 8:11), hasta que todo nuestro ser (espíritu, alma y cuerpo) sea plenamente resucitado, a partir de nuestro viejo ser, por medio de Su vida y con ella.

Es un proceso en vida por el cual debemos pasar y también una carrera que debemos correr hasta alcanzar la resurrección extraordinaria como premio. Así, la resurrección extraordinaria debe ser el objetivo y destino de la vida cristiana. Solo podemos alcanzarlo siendo conformados a la muerte de Cristo (Flp 3:10), teniendo una vida crucificada. En la muerte de Cristo pasamos por un proceso de resurrección de la vieja para la nueva creación.

Ya hemos enfatizado que en Hch 24:15 Pablo dice que habrá una resurrección tanto de justos como de injustos. La resurrección de los injustos ocurrirá después del milenio (Ap 20:5). Será la resurrección del juicio (Jn 5:29), de la vergüenza y del horror eterno (Dn 12:2b). Esta será la resurrección de los incrédulos que murieron, y ocurrirá después del milenio (Ap 20:5, 12). Todos los incrédulos muertos serán resucitados después de mil años, para ser juzgados en el gran trono blanco (Ap 20:11-15). Por lo tanto, se le llama la resurrección del juicio.

En Apocalipsis 20:12 la expresión “en pie” indica que los muertos fueron resucitados. Esta es la resurrección del juicio para la perdición eterna de los injustos después del milenio. Es la resurrección de la que el apóstol Pablo advirtió al injusto Félix en Hch 24:25.

Todos los no salvos estarán en la resurrección del juicio. Como serán condenados a la perdición eterna, su resurrección será de vergüenza y horror eterno. Pablo, en su sabiduría, mencionó esta resurrección como advertencia para Félix. Lo que dijo implica que Félix debía prepararse para enfrentar la resurrección del juicio venidero. Como veremos, más tarde le habló directamente respecto al juicio venidero.

Disfruta más: Himno 55, 93

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Estudio-vida de Ezequiel, semana 14, lunes, mensaje 27

ESTUDIO-VIDA DE EZEQUIEL Mensaje 27 LA TIERRA SANTA Y LA CIUDAD SANTA SEMANA 14 - LUNES Lectura bíblica: Ez 48:35b; Ap 21:21, 22:1-2 Leer y...