viernes, 7 de marzo de 2025

Cómo ser útil para el Señor, semana 2, capítulo 5, viernes

CÓMO SER ÚTIL PARA EL SEÑOR

CAPÍTULO CINCO

SEMANA 2 - VIERNES

Lectura Bíblica: Mc 10:27; 2 Co 13:6; Ef 4:13; 1 Jn 3:2

Leer y orar: "Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que, cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es." (1 Jn 3:2)


EL CONCEPTO DE DIOS
ACERCA DE LA SALVACIÓN:
QUE SEAMOS CONFORMES
A LA IMAGEN DE SU HIJO (2)

Cuanto más Dios se mezcla con nosotros, más tenemos Su elemento. Cuanto más Dios se mezcla con nosotros, más Cristo se esparce en nosotros. Así, Cristo, poco a poco, crecerá en nosotros hasta ser formado y madurar en nosotros. Esto nos lleva al crecimiento perfecto (Ef 4:13). Cuando alcancemos la etapa de la plena varonilidad, Cristo será plenamente expresado a través de nosotros. Él se esparcirá desde nuestro espíritu y ocupará totalmente nuestra alma, y, entonces, impregnará nuestro cuerpo, y la gloria será expresada. En ese momento, estaremos maduros y listos para ser arrebatados, pues Cristo estará plenamente desarrollado y formado en nosotros.

La Primera Epístola de Juan 3:2 dice: "Cuando él se manifieste, seremos semejantes a él". ¿Somos semejantes a Él ahora? ¿Hasta qué punto expresamos a Cristo? Desde el momento en que fuimos salvos, ¿ha seguido Dios mezclándose con nosotros? Cada vez que Dios se mueve en nosotros, ¿somos tocados, pero no conmovidos? ¿Dejamos que Él prevalezca? ¿El elemento de Dios está en nuestras opiniones y preferencias?

Tal vez, hasta hoy, algunos de nosotros aún tengamos el concepto de que basta con ser salvos y "ir al cielo" y que no es necesario preocuparse por la cuestión de vencer. Algunos incluso dicen: "No esperamos recibir una recompensa. Estamos satisfechos con servir como vigilantes en las puertas de las mansiones celestiales". Además, dicen: "Todos los mensajes acerca de la verdad son muy buenos, pero no podemos llegar a su nivel. Son muy difíciles, por eso vamos a olvidarlos. Nuestro Dios es un Dios de compasión. Él nos predestinó no para que fuéramos juzgados, sino para que fuéramos salvos. Por lo tanto, es suficiente con ser salvos. Debemos evitar los 'grandes pecados', pero, si de vez en cuando cometemos 'pequeños pecados', no necesitamos pensar mucho en ello. Nosotros, los cristianos, no debemos ser demasiado celosos. ¿Por qué debemos ir a las reuniones y orar todos los días? Basta con ser salvos".

Sin embargo, si un día, uno de ellos enfermara gravemente y estuviera al borde de la muerte, ya no diría eso. Por el contrario, se arrepentiría de su actitud anterior acerca de la gracia y diría al Señor: "Señor, Tú me salvaste y realmente sé que me perdonaste los pecados y me diste la vida eterna, por lo que no me aflijo si quieres llevarme hoy para estar Contigo. Sin embargo, cuando pienso que, en toda mi vida, anduve según mi carne y atendí solamente a mí mismo, cuando pienso que nunca pensé en Tus intereses ni viví un solo día de acuerdo con el evangelio, ¿cómo puedo ir a verte en paz? Señor, ¡ten piedad de mí! Si me dieras algunos años más, los viviría totalmente para Ti".

Si exhalara su último aliento sin concluir sus palabras, ¿iría a una "mansión celestial"? Si fuera, ¿no se sentiría avergonzado cuando viera al Señor en esa "mansión celestial"? Una persona no puede ir, de manera tan negligente, a encontrarse ni siquiera con el presidente de un país, mucho menos con el Señor. Como mínimo, necesita peinarse, lavarse la cara y cambiarse de ropa.

Muchas personas han sido salvas, pero, incluso después de ello, todavía viven según la carne y la vida natural, aman el mundo, se entregan a las concupiscencias, practican el engaño y hacen el mal; no obstante, aún creen que, cuando mueran, su alma irá inmediatamente a una mansión celestial. Si así fuera, ¿qué clase de lugar sería esa mansión celestial? ¿No sería un refugio de ladrones?

Ese no es el concepto de Dios acerca de la salvación. La intención de Dios es que todos los salvos sean conformes a la imagen de Su Hijo. Ahora piense en usted mismo, ¿son torpes sus pensamientos? ¿Han sido purificados por el Espíritu Santo? ¿Acaso su ser natural es fuerte? ¿Ha sido transformado por el Espíritu Santo?

Es verdad que el Señor lo compró y lo redimió por medio de Su preciosa sangre. No obstante, Dios le preguntará hasta qué punto ha sido transformado en Su vida². ¿Se ha conformado a la imagen de Su Hijo? ¿Se parece a Él? La salvación de Dios no está de acuerdo con la doctrina enseñada por un cristianismo degradado, sino de acuerdo con Su propósito de gracia.

No le estoy preguntando si ha sido salvo. Sé que ya ha sido lavado por la preciosa sangre y ha recibido la vida de Dios, pero ¿vive en Él? ¿Está bajo el dominio del Espíritu? ¿Se somete a la autoridad celestial? ¿Está siendo disciplinado por los cielos?

TODAS LAS COSAS SON IMPOSIBLES PARA LOS
HOMBRES, PERO POSIBLES PARA DIOS

Sé que algunos dirán: "Realmente no puedo hacerlo". Sin embargo, una vez que tenga el deseo, la fuerza de Dios vendrá hasta usted. "Para los hombres es imposible; pero no para Dios, porque para Dios todo es posible" (Mc 10:27). Él es nuestra fuerza. La pregunta no es si somos capaces, sino si estamos dispuestos. ¿Estamos dispuestos a odiar el mundo? ¿A odiar la carne? ¿A odiar el ser natural? Es lamentable saber que hay muchos que simplemente no están dispuestos. Aún continúan andando según la carne y se entregan a las concupiscencias.

Espero que todos nos preguntemos a nosotros mismos, según nuestra conciencia y nuestros sentimientos: "Puesto que andamos según la carne, nos entregamos a las concupiscencias y vivimos totalmente para nosotros mismos, si tuviéramos que morir hoy, ¿nuestra alma iría inmediatamente a una 'mansión celestial'?" No existe tal lógica ni en la tierra, mucho menos en los cielos. ¿Cómo puede ser recogida la cosecha en el granero antes de madurar? La cosecha necesita estar madura. Los salvos deben crecer hasta alcanzar la madurez y, así, podrán ser arrebatados y llevados a Dios.

Dios tiene Su economía, Su administración y Su dispensación. La salvación de Dios no es lo que muchas personas imaginan: una cuestión de cielo e infierno, de ir al cielo o al infierno. Dios tiene Su plan, Su disposición, y, en Su gracia, Él tiene Su economía.

Que el Señor tenga misericordia de nosotros para que no seamos reprobados (2 Co 13:6). Todos debemos orar por la iglesia y para que el Señor conceda gracia a la iglesia, para que ella siga adelante en el camino de Su restauración. Ya han pasado más de cuatrocientos años desde la Reforma en la época de Martín Lutero y Dios aún está restaurando Sus verdades. Que nosotros, que vivimos en estos últimos días, no permitamos que los errores tradicionales impidan el camino de restauración de Dios. Todos tenemos la responsabilidad de cumplir esta comisión.

________________

² Transformado por la vida divina dentro del cristiano.

Disfrute más: Himno 323

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Estudio-vida de Ezequiel, semana 14, lunes, mensaje 27

ESTUDIO-VIDA DE EZEQUIEL Mensaje 27 LA TIERRA SANTA Y LA CIUDAD SANTA SEMANA 14 - LUNES Lectura bíblica: Ez 48:35b; Ap 21:21, 22:1-2 Leer y...