jueves, 15 de mayo de 2025

La administración de la iglesia y el ministerio de la palabra, semana 9, capítulo 12, jueves

LA ADMINISTRACIÓN DE LA IGLESIA
Y EL MINISTERIO DE LA PALABRA

CAPÍTULO DOCE:
LA PALABRA SIRVE PARA SUMINISTRAR
Y LA ADMINISTRACIÓN SIRVE PARA EDIFICAR

SEMANA 9 - JUEVES
Lectura Bíblica: Hch 8:1; 11:22; 1 Co 1:2; 2 Co 1:1

Leer y orar: "Escribe al ángel de la iglesia en Éfeso:
El que tiene las siete estrellas en su mano derecha, el que anda en medio de los siete candelabros de oro, dice estas cosas" (Ap 2:1)

LA OBRA DE EDIFICACIÓN NECESITA
SER EFECTUADA EN LA BASE APROPIADA

Para que el Señor continúe avanzando en estos últimos días, no podemos simplemente hablar acerca de la base de la iglesia. Si queremos tener edificación, necesitamos estar seguros de tener la base apropiada. Mientras nuestra base esté insegura, nada puede ejercitarse en la práctica. Necesitamos también reconocer el plan del enemigo. Sin la base apropiada, podemos ser espirituales, pero estamos en Babilonia. Tal vez seamos tan espirituales como Daniel, pero incapaces de edificar el templo santo.

Si deseamos ser edificados juntos a fin de convertirnos en el templo santo, la ciudad santa, tenemos que regresar a Jerusalén. Por tanto, necesitamos estar seguros respecto a la base; de lo contrario, no sabremos dónde debemos edificar. Podemos ser espirituales en Babilonia, Aram, Siria o Samaria, pero de forma dispersa. Sin embargo, el templo de Dios no se construye en Babilonia, Aram, Siria ni Samaria. Se construye en Jerusalén. No podemos edificar de acuerdo con opiniones personales. Necesitamos regresar a la fundación sobre la cual nuestros antepasados edificaron el templo: Jerusalén.

Este asunto no tiene nada que ver con nuestra opinión. Tiene que ver con la luz concedida a los apóstoles. Debemos volver a la misma base sobre la cual ellos edificaron las iglesias. Todas las cosas que conciernen a la base de la iglesia deben estar de acuerdo con la Biblia. Esto se compara con el bautismo. No se trata de ser bautizados por aspersión o inmersión, sino de regresar a la práctica del principio. Al principio los santos eran bautizados en agua. Eran sepultados con Cristo. De manera similar, la práctica de la mesa del Señor no es cuestión de copa grande o pequeña, sino de regresar a la práctica del principio. El apóstol Pablo dijo: "Porque nosotros, siendo muchos, somos un solo pan, un solo cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan" (1 Co 10:17). A pesar de ser muchos, somos un solo pan. Necesitamos volver a la práctica inicial.

Al principio, había solamente una base de la iglesia: la ciudad. Necesitamos volver a la Biblia. Ella habla de la iglesia en Jerusalén (Hch 8:1; 11:22), de la iglesia en Antioquía, de la iglesia en Corinto (1 Co 1:2; 2 Co 1:1), de la iglesia en Éfeso (Ap 2:1). Esto muestra la base de la iglesia. No podemos seguir otras propuestas.

Necesitamos tener una base definida, entonces podremos trabajar sin reservas en la edificación de la casa de Dios. Podremos concentrarnos en la obra de edificación. No podemos hablar de la obra de edificación si la base es incierta. Podemos hablar de la salvación de los pecadores y de asuntos espirituales, pero no de edificación.

Necesitamos ver ambos lados. No podemos tener solamente la base de la iglesia. Necesitamos tener también la edificación. Sin embargo, si nos falta la presencia del Señor y Su autoridad, y nos falta la oración y el obrar de la cruz, tendremos solamente la base local y nada más. Necesitamos realidad espiritual y también la base y la edificación. Este es un principio doble al cual necesitamos aferrarnos firmemente.

El Señor nos levantó con un gran propósito. La base de la iglesia, que asumimos, causa gran impacto en los hijos de Dios. No podemos perder el objetivo ni olvidarnos de nuestro ministerio y la obra que realizamos. Si permanecemos fieles en la base a fin de recibir mayor transformación y aprender nuevas lecciones, confiando en la gracia del Señor para trabajar en la edificación, causaremos gran impacto. No tendremos solamente la base, sino también algo sólido y espiritual edificado sobre ella. El impacto causado por un testimonio así en la iglesia de Dios es inestimable y es aún mayor sobre los hijos de Dios.

Creemos que fue para este fin que el Señor nos levantó. Por lo tanto, con los ojos bien iluminados y el objetivo bien definido, necesitamos ver lo que el Señor desea que hagamos. Necesitamos ver que, en esta era y en el universo, Dios tiene la intención de realizar una obra de edificación, y esta obra necesita ser realizada sobre una base. Tenemos que permanecer sobre ella y seguir la dirección de Dios hoy.

Disfrute más: Himno 377

https://hinario.org/detail.php?id=911

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Estudio-vida de Ezequiel, semana 14, lunes, mensaje 27

ESTUDIO-VIDA DE EZEQUIEL Mensaje 27 LA TIERRA SANTA Y LA CIUDAD SANTA SEMANA 14 - LUNES Lectura bíblica: Ez 48:35b; Ap 21:21, 22:1-2 Leer y...