EL MINISTERIO
CELESTIAL DE CRISTO
Leer y orar: “Por lo cual dice: Cuando ascendió a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres.” (Ef 4:8)
Saulo fue recibido como miembro del Cuerpo
Entonces Ananías fue a la casa donde estaba Saulo, le impuso las manos y dijo: “Saulo, hermano, el Señor me ha enviado, a saber, el mismo Jesús que se te apareció en el camino por donde venías, para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo” (v. 17).
Saulo recobró la vista, se levantó y fue bautizado. No solo fue bautizado en Cristo, sino también en el Cuerpo. Luego permaneció algunos días con los discípulos en Damasco. De este modo fue recibido en el Cuerpo como un hermano.
Protegido y cuidado por el Cuerpo
Saulo enseguida comenzó a predicar a Cristo en las sinagogas, obteniendo así la oposición de los judíos, quienes finalmente tramaron su muerte (vs. 20-25). ¿Cómo escapó de Damasco? No fue disfrazándose y escabulléndose. Antes bien, los miembros del Cuerpo lo descolgaron de noche por el muro en una canasta. La canasta puede simbolizar la iglesia. Fue enviado fuera en el Cuerpo y por el Cuerpo.
Cuando Saulo fue a Jerusalén, los apóstoles que allí estaban no lo recibieron. Sospechaban que quería engañarlos y tuvieron miedo. Otro miembro, Bernabé, intervino, relatando a los apóstoles cómo Saulo se había convertido de manera genuina. Una vez más, fue mediante un miembro del Cuerpo, pero no de los apóstoles, que Saulo fue acogido.
Más tarde Saulo regresó a Tarso, su tierra natal. Allí Bernabé lo encontró y lo llevó a Antioquía, donde permanecieron por un año, reuniéndose con la iglesia y enseñando al pueblo (11:25-26).
Por medio de todos estos pasos, este joven opositor finalmente llegó a ser apóstol. Esto sirve para ilustrar cuánto tiempo el Señor Jesús empleó para hacer de un solo creyente un apóstol competente.
Efesios 4:8 nos dice: “Por lo cual dice: Cuando ascendió a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres”. Decir que Él dio dones a los hombres es una afirmación algo simple. Sin embargo, podemos percibir, por el caso de Pablo, cuán complicado fue para este miembro llegar a ser un don de apóstol.
En Su ascensión, Cristo ejerció Su encabezamiento para guiar a Su Cuerpo, con un miembro desempeñando una responsabilidad y otro cumpliendo otra.
El caso de Pablo nos muestra la excelencia de la obra en vida que la Cabeza ascendida realiza a fin de preparar incluso a un solo apóstol eficaz. Esta operación no es un movimiento de Cristo como Soberano, sino una obra bajo Su encabezamiento, llevando a todo el Cuerpo a un funcionamiento excelente. ¿Creen que Pablo podría haberse convertido en apóstol asistiendo a un seminario durante cuatro años? Fueron necesarios muchos miembros del Cuerpo para que la Cabeza preparara a Pablo a fin de que llegara a ser apóstol.
Más pronto de lo que se espera, bien podría suceder que algunos de ustedes sean enviados como apóstoles. Es necesario ser conscientes de que, para que eso ocurra, la Cabeza en los cielos necesita ejercer Su liderazgo en la vida de muchos miembros de Su Cuerpo.
CÓMO LOS MIEMBROS CRECEN Y FUNCIONAN
¿Cómo pueden todos los miembros crecer y funcionar para que el Cuerpo de Cristo sea edificado? Supongamos que un pentecostal entra en medio de ustedes. Después de que termina de predicar algunos sermones conmovedores, todos ustedes quedan entusiasmados. Comienzan a hablar en lenguas, a rodar por el suelo, a exclamar que tienen poder y a predicar desde lo alto del techo a las personas que están aquí abajo y que necesitan arrepentirse y creer en Jesús, o de lo contrario irán al infierno.
¿Creen ustedes que un movimiento de ese tipo pueda hacerlos crecer? Yo ya he visto cómo se comportan las personas en el pentecostalismo. Por lo que he observado, puedo afirmar que hay poco, si es que hay algún, crecimiento entre ellos.
El pentecostalismo es un movimiento, y no la excelente obra en vida que la Cabeza ejerce a fin de tocar a Sus miembros, uno por uno, detalle tras detalle.
Por favor, no me malinterpreten. No tengo la intención de desacreditar ninguna obra cristiana; sin embargo, creo que el Señor me ha mostrado que el pentecostalismo no es una obra que pueda edificar Su Cuerpo con relación a la vida.
Él no realiza realmente la admirable obra en vida. He recibido una carga del Señor y sé lo que Él busca. Estoy seguro de que, pasados algunos días de estas nuestras reuniones, todos ustedes ya han sido tocados por el Señor de una manera admirable.
Ustedes fueron al Señor y lo alabaron por sacarlos de las tinieblas, tocar su corazón e iluminarlos. Tocar al Señor de esta manera y ser tocados por Él es el camino excelente en la vida por el cual ustedes crecen.
El resultado de este crecimiento será la expresión de su función. El funcionamiento procede del crecimiento, y el crecimiento procede de la excelente obra en vida que procede de la Cabeza.
Noten lo que nos dice Efesios 4:15-16: “Sino que, siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien ajustado y unido por el aporte de toda coyuntura, según la justa operación de cada parte, produce el crecimiento del cuerpo para la edificación de sí mismo en amor”.
Todos necesitamos crecer en la Cabeza. Entonces, a partir de la Cabeza en quien crecemos, seremos suministrados. Sea cual sea la parte del Cuerpo que seamos, seremos suministrados por la Cabeza para funcionar a fin de ministrar vida al Cuerpo. De este modo, el Cuerpo será edificado.
Colosenses 2:19, al igual que el pasaje de Efesios, también habla de “reteniendo la cabeza, de la cual todo el cuerpo, nutrido y unido por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que procede de Dios”. Tal vez seamos una coyuntura para suministrar al Cuerpo, o un ligamento para unir a los miembros.
El Cuerpo tiene una sola Cabeza. Piensen en cuán ocupado debe de estar Él cuidando de cada uno de ustedes. Su ministerio celestial es cuidar de ustedes en los menores detalles. Él ejerce Su encabezamiento encargándome venir aquí para ministrarles a Él.
Él encarga a los ancianos que mantengan contacto con ustedes. Él mueve a otros miembros que están cerca de ustedes para mantener comunión y orar con ustedes. Él los constriñe a mantener contacto con Él para obrar en ustedes y suministrarles las riquezas específicas que necesitan.
Mientras ustedes son ayudados y disfrutan de Él, crecen. Entonces puede ser que Él ejerza Su liderazgo para enviarlos a Neuchâtel¹. Mientras estén allí, tal vez den un testimonio que termine por ayudar a los que allí se encuentran.
Todas estas actividades son parte del ministerio celestial de Cristo, haciendo que todos Sus miembros crezcan y funcionen a fin de que Su Cuerpo sea edificado.
UNA ENTIDAD ORGÁNICA
Ustedes se darán cuenta de que lo que estoy describiendo se trata de una relación orgánica entre Cristo y Su Cuerpo. Ustedes son miembros vivos de este organismo, y no meros miembros de una organización.
Este organismo tiene a Cristo como Cabeza ejerciendo Su cuidado sobre cada uno de ustedes y sobre todos ustedes mutuamente. Todos ustedes son cuidados juntos bajo Su encabezamiento. ¡Alabado sea el Señor por tener aquí en Europa este organismo bajo el encabezamiento vivo de Cristo!
Creo que ustedes pueden ver cómo esto es diferente de la obra cristiana tradicional. El cuerpo humano no tiene un sistema muerto relacionado con el funcionamiento de las diversas partes. Todos los nervios, músculos y demás miembros están bajo el control vivo de la cabeza. Todo el cuerpo se encuentra bajo un encabezamiento orgánico.
La actividad del cuerpo físico bajo la dirección de la cabeza corresponde al ministerio celestial de Cristo como Cabeza. Él no necesita que se establezca una organización cristiana para que Su Cuerpo sea edificado.
Él obra de manera orgánica, primero para formar apóstoles y luego para hacer que todos los miembros crezcan y funcionen. Esta obra resulta en que el Cuerpo se edifique a sí mismo.
Mi carga bajo el encabezamiento orgánico de Cristo es ministrar vida a ustedes, no dejarlos conmovidos. Realmente creo que Cristo fue ministrado en su interior. Si eso ocurrió, ustedes se sienten continuamente constreñidos a mantener contacto con Él: “Señor Jesús, te amo. Tú eres mi vida. Eres todo lo que necesito. Estoy abierto a Ti. Quiero ser conquistado y ocupado por Ti. Quisiera que todo mi ser fuese saturado de Tu Persona”.
Es probable que ya hayan orado así. Si es así, ustedes están bajo el encabezamiento de Cristo, de Su ministerio celestial, recibiendo la vida que Él ministra a su interior para el crecimiento y el funcionamiento de Su Cuerpo.
________________________
¹ Neuchâtel (o Nueva Friburgo) es una ciudad suiza, ubicada a orillas del lago Neuchâtel.
🌿 Disfrute más:
Himno: La Iglesia - “La Plenitud de Cristo”
No hay comentarios.:
Publicar un comentario