sábado, 6 de diciembre de 2025

Reuniones en casa, semana 5, lunes, capítulo 7

Capítulo 7
HABLANDO LA PALABRA VIVA Y RICA
PARA LAS CUATRO COSAS

SEMANA 5 - LUNES
Lectura Bíblica: Jn 14:17-20; 2 Co 13:14; Gá 1:15-16; 2:19-20; 4:19; 6:15; Ef 3:14-15; 1 P 1:2

Leer y orar: “La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros.” (2 Co 13:13)


DIVULGANDO LA VERDAD

No debemos hablar solamente el evangelio, sino que también debemos hablar la verdad, las realidades divinas de la Biblia. Para hablar la verdad, tenemos que conocer la verdad. Hay muchas verdades en la Biblia.

La Trinidad es probablemente la mayor verdad. Casi todos los cristianos saben que nuestro Dios es Triuno, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; sin embargo, eso es lo que todos saben.

Cuando les pedimos que hablen más acerca de la Trinidad, tienen poco que decir. Todos nosotros debemos aprender a hablar algo más profundo.

Ustedes pueden decir a las personas lo que es ser bautizado en el Padre, y en el Hijo y en el Espíritu Santo (Mt 28:19). Entonces, ellos disfrutarán la gracia de Cristo, el Hijo, y el amor de Dios, el Padre, y tendrán una porción en la comunión del Espíritu Santo.

Ellos disfrutarán las riquezas de la Trinidad. Puede ser que ustedes piensen que será difícil aprender todas estas cosas, pero yo no lo creo. Todo depende de ustedes.

Si tienen el corazón y el deseo, pueden seguramente hacerlo, especialmente si ustedes van a la Versión Recuperación, donde hay una nota larga sobre 2 Corintios 13:14¹. Esta nota es una de las largas notas referentes a la Trinidad Divina, que va desde Génesis hasta Apocalipsis.

En 1 Pedro 1:2 dice: “...según la presciencia de Dios Padre, en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo...”. Este es el mismo disfrute del Dios Triuno.

Entonces Pablo en Efesios 3 dijo que él dobló sus rodillas ante el Padre, para que Él nos fortaleciera en el Espíritu a fin de que Cristo hiciera Su morada en nuestros corazones. Otra vez se puede ver al Dios Triuno.

Hay muchos versículos como estos, incluso Juan 14:17-20. Estas son las palabras ricas. Aprendan a tomarlas y a hablarlas. Puede ser que doce años atrás ustedes tenían muchas excusas para no hablar la palabra rica, pero no hoy.

Esto es debido a que he puesto muchos comestibles ricos en sus despensas o por lo menos en la mesa de libros donde ustedes pueden obtenerlos. Ahora ustedes pueden conseguir todas las riquezas.

En el entrenamiento sobre el libro de Hechos enfatizamos el asunto de la transferencia dispensacional. Estoy preocupado de que tal vez muchos de nosotros hemos perdido este punto crucial.

Necesitamos dedicar mucho tiempo a todas las notas en el libro de Hechos que tratan de esta transferencia. Yo creo que en solamente medio día ustedes obtendrán el punto fuerte concerniente a la transferencia dispensacional encontrada en el libro de Hechos.

Espero que ustedes empleen algún tiempo para obtener las riquezas de la Palabra. Entonces, cuando hablen, no hablarán solamente de manera viva, sino también de manera rica.

Estoy agradecido al Señor porque muchos han estado asistiendo a las reuniones del ministerio por más de doce años. Yo creo que la razón por la que ustedes han asistido es porque no les doy cosas baratas, cosas muertas, ni les he hablado cosas de una manera pobre.

Todo lo que les he entregado ha sido por lo menos algo vivo y rico. Lo vivo y lo rico de este ministerio los atrae. Todos nosotros tenemos que aprender a hablar no solamente la palabra viva, sino también la palabra rica. Entonces nuestro hablar de la palabra rica será la divulgación de la verdad.

Hay tantas verdades en la Biblia. Por ejemplo, el libro de Gálatas está lleno de riquezas: “... y me llamó por su gracia, tuvo a bien revelar a su Hijo en mí...” (Gá 1:15-16); “Porque yo, mediante la ley, he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo estoy crucificado; y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí...” (Gá 2:19-20); “... hasta que Cristo sea formado en vosotros” (Gá 4:19); “Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino la nueva creación” (Gá 6:15).

Con la Versión Recuperación y los Estudios-vida, es tan fácil obtener todas estas riquezas. Sería una lástima si ustedes hubieran estado con nosotros por más de cinco años y aun así no estuvieran llenos de las riquezas de la Palabra santa.

Ustedes están en una familia rica y con muchas riquezas. A su izquierda y a su derecha hay muchas riquezas. Detrás de ustedes y delante de ustedes, encima y debajo de ustedes, hay muchas riquezas, pero todas las riquezas no están en ustedes.

Todos necesitamos percibir la situación y extraer las riquezas de la Palabra santa para que hablemos la palabra viva y rica a las personas.


MINISTRANDO LA VIDA

Nuestro hablar con oración, el Espíritu y la intrepidez es también para la ministración de la vida. La vida se transmite en la Palabra santa. La Biblia es la palabra de la vida. Todo lo que hablemos como la palabra viva y rica de Dios es la palabra de la vida.

Hablamos la palabra, pero dentro de la palabra está la vida. Así, al hablar, espontáneamente ministramos vida a otros. No obstante, debido a nuestra escasez de la Palabra de Dios, cuando intentamos ayudar a otros, simplemente no tenemos las palabras para decirles.

Lo máximo que podemos decir sería: “Tienes que amar al Señor y darte cuenta de que el Señor te ama y es digno de confianza”. Necesitamos ministrar algo nuevo, algo de nuestra experiencia, algo que hemos descubierto y experimentado. Al hacer esto, espontáneamente ministramos vida a otros.

Necesitamos el hablar apropiado de la palabra viva y rica para poder ministrar vida a otros. Si ustedes hacen estas tres cosas —predicar el evangelio, divulgar la verdad y ministrar vida a otros, hablando la palabra rica y viva— entonces al ir a una reunión grande o pequeña ustedes estarán ricos.

Adquieran el hábito de hablar, y tengan mucho de qué hablar y con qué hablar. Ustedes tendrán mucho; yo tengo mucho; cada uno de nosotros tendrá mucho. De esta manera la reunión nunca será pobre, baja, muerta ni fría. Siempre será elevada, enriquecida y muy viva. Esta es la manera de hacer que la vida de iglesia sea edificada en las reuniones pequeñas.


RECUPERANDO A LOS QUE SON DÉBILES

El hablar rico también nos ayuda a recuperar a los que están débiles. En la iglesia siempre hay muchos débiles. Ellos necesitan su apoyo; necesitan su ayuda por medio de la palabra rica del Espíritu.

Concluyendo, si en realidad somos serios con el Señor en Su recobro, todos necesitan levantarse. No tomen el atajo. Prepárense con mucha perseverancia, mucha paciencia divina para tomar este camino por lo menos por tres o cuatro años.

Vayan a las reuniones pequeñas, siempre dediquen tiempo para profundizarse en la Palabra santa, oren adecuadamente y aprendan a hablar habitualmente las cosas concernientes a Cristo.

Hablen las riquezas divinas primeramente para edificarse a ustedes mismos. Luego vayan a la reunión para practicar y adquirir el hábito de hablar. No digan: “No siento que tengo carga para hablar algo en la reunión. No estoy guiado; no tengo ninguna inspiración”.

No sean oyentes de la manera tradicional. Aprendan a profundizarse en la Palabra y orar sobre ella, y después practiquen hablar conforme a su depósito. Entonces, cuando vayan a la reunión, no se preocuparán si no sienten o si están inspirados o guiados; simplemente hablen.

Primero, su hablar edificará a ustedes mismos y luego espontáneamente edificará a otros. De esta manera, las reuniones serán edificadas. Este es el camino para la vida de iglesia.


______________________

¹ Dependiendo de la versión de la Biblia, el texto de 2 Corintios 13 “La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros” puede aparecer en el versículo 13 o 14.


🌿 Disfrute más:

Himno: S22 - "Gracia"

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